MÚSICA | Perfil

Chic o la escuela del estilo feliz

La guitarra de Nile Rodgers y el bajo de Bernard Edwards hicieron historia a finales de los años setenta y primeros ochenta. Funk contagioso de primer orden. Compusieron media docena de clásicos que el hip-hop y la música de baile no dejan de samplear y produjeron más de cincuenta discos a las primeras estrellas de la música popular: Madonna, Diana Ross, David Bowie, Sister Sledge, Mick Jagger, Rod Stewart, Duran Duran, The B 52's, The Vaughn Brothers, incluso los Olé Olé de Marta Sánchez. El superviviente se llama Nile Rodgers.

La noche del 17 de abril de 1996 Chic -Bernard Edwards y Nile Rodgers- salió al escenario del mítico Budokan de Tokio. Bernard saludó al público y comentó que no se encontraba muy bien. Se puede escuchar en el disco publicado en 1999. Al día siguiente, Nile encontró a su amigo muerto en la cama de la habitación del hotel, víctima de una afección pulmonar. Desde entonces, Edwards yace en ese olimpo de bajistas únicos, que crearon escuela propia en el siglo pasado como Charles Mingus, Jaco Pastorius o Phil Lynott. Pero desde aquella noche Rodgers actúa en escenarios del mundo con la bandera y las canciones jocosas de Chic. Una cuestión de honestidad consigo mismo: "La verdad es que como solista, Nile Rodgers es una persona loca. Hago cualquier cosa que se me viene a la cabeza. Y cuando entro en el mundo de Chic, me adapto a la disciplina de Chic, me pongo la ropa adecuada y me dispongo a hacer feliz a la gente. Si hago de Nile Rodgers, hago lo que me da la gana y ya no soy tan egocéntrico. Lo que hago en mi casa son locuras mías que no le interesan a nadie. Cuando compongo, toco música de Chic, contacto con el mundo y me entra buen rollito. Me dan ganas de que la gente se sienta feliz".

Si Rodgers mantiene activo Chic, conserva vivo también el espíritu de Edwards y el de sí mismo. "La última noche en vida de Bernard, justo antes de salir al escenario, me miró y me dijo: '¡Guau!, fíjate, esta música es más grande que nosotros'. Cierto, nosotros no somos lo importante y por eso, soy capaz de seguir", asegura el músico en el curso de una conversación telefónica, desde su casa de Nueva York.

Nile Rodgers tocaba jazz con su guitarra cuando conoció a Edwards en un club del Bronx a finales de los sesenta. "Nos conocimos tocando en el escenario y desde aquella noche nunca dejamos de tocar juntos. Yo le pegaba al jazz y fue Bernard quien me enseñó el estilo funky. Copié su estilo, combiné mi conocimiento de acordes y armonías con la técnica de Bernard".

Aquello fue sólo el principio de una gran amistad. Quincy Jones o George Martín..., pocos productores pueden equiparse a la cantidad y calidad de grabaciones que ha realizado Chic para artistas de todos los géneros. El estilo Chic imperó desde 1977 hasta mediados de los ochenta. Bailar Like a virgin de Madonna, Let's dance de Bowie, Coming up de Diana Ross, Get it on de The Power Station, Another one bites, the dust de Queen, Rapper's delight, el primer éxito universal del rap, o We are family de Sister Sledge o aquel Soldados del amor que Marta Sánchez hizo danzar a nuestros marinos en el golfo pérsico, es bailar a Chic. "Marta es una mujer maravillosa, una persona de corazón que se sentía como Madonna. Nosotros crecimos en América y la música que oíamos en español procedía de Cuba, Puerto Rico o México, salsa, mariachi, merengue, cosas así... De joven toqué con muchos artistas latinos, desde Celia Cruz a Johnny Pacheco. Todos conocíamos en Nueva York a Ray Barreto, a todos estos grandes tipos. Y yo solía tocar mucho este tipo de música. Cuando nos ofrecieron trabajar con Olé Olé, pensamos, pues eso, 'Olé, olé', pero claro no podíamos imaginarnos que se trataba de pop. Creo que no llegamos a pillar el concepto apropiado, quizás fue también una cuestión de tiempo".

El guitarrista de Chic, un hombre de lo más polifacético, figura como fundador de We Are Family Foundation, una organización solidaria que tiene su origen en la impresión que le causó una conversación con Nelson Mandela, tras abandonar la cárcel: "Me comentó que en Suráfrica todo el mundo celebraba la canción We are family y un amigo me animó a seguir ese ejemplo y me insistió en que volviera a tocar la canción. Reunimos a doscientos famosos y a cien hijos de esos famosos y la repercusión fue enorme. Esta fundación se ha convertido en lo más importante de mi vida. Invitamos a América a niños de los cinco continentes y ya hemos construido veinte escuelas en África, en Nicaragua

Rodgers se siente orgulloso también de haber donado dinero y de formar parte del comité electoral que recauda ayudas para Connecticut a favor de la campaña presidencial de Barak Obama: "Ha sido muy emocionante porque la mayor parte del dinero procede de las bases, y hemos sido el Estado que más dinero ha aportado a su campaña. Noto en América una sensación de optimismo. Obama puede ser el comienzo para intentar que las cosas mejoren. América ha estado dando una actitud muy negativa tanto para sí misma como para el resto del mundo. Necesitamos cambiar la dirección".

Él mismo fue capaz de hacerlo cuando David Bowie se lo llevó a Suiza y lo desintoxicó de drogas y alcohol y lo aisló de las juergas nocturnas: "La experiencia más liberadora de mi vida. Me sacó de la depresión tras la ruptura de Chic, me hizo relajarme y pensar sólo en música". -

Chic actúa hoy en La Riviera, Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de mayo de 2008.

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