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Reportaje:

Quince años de pasión por libre

El sello Acuarela festeja su andadura como reducto musical exquisito

Jesús Llorente (Cádiz, 1972) gasta fama de ser uno de los tipos más lúcidos de la música independiente. También de haber construido en sus tres lustros al frente de Acuarela un catálogo, expuesto en vivo esta semana, adicto a la exquisitez. "Tenemos sambenitos peores, como los de sello muy literario o triste", bromea en un café debajo de su oficina. Y es cierto: en nada se parece Manta Ray a Sr. Chinarro, o Destroyer a Xiu Xiu, por citar algunos que han pasado por la escudería o habitan en ella. Al margen de la plantilla actual, aquí se iniciaron luminarias como Astrud o Nacho Vegas y vivieron aventuras Will Oldham o Damien Jurado, entre otros foráneos. "Bastó que un tío de una tienda de discos dijera que el nombre sonaba a música de homosexuales para que me empeñara en llamarlo Acuarela".

Los artistas que graban no tienen contrato, sólo los papeles de la SGAE

¿La clave de la continuidad del sello en un mundillo tan convulso? "El que aún siento pasión por todos los discos que saco y de vez en cuando hasta me emociono. Casi siempre hemos dado menos importancia al aspecto empresarial que al creativo", asegura Llorente. Y la sospecha de bulo romántico se desvanece al saber que los artistas de Acuarela no tienen contrato, salvo los documentos relacionados con la SGAE: "¿Para qué un vínculo escrito? Lo nuestro es tipo rollo de pareja, con total libertad creativa para ellos. Y si se quieren ir, no les vas a decir 'quédate, voy a cambiar'. Sonaría tan a chiste como en las relaciones sentimentales".

El entusiasmo salvaje se remonta a 1993, arranque del mundo Acuarela: tres chavales, Víctor Lenore (hoy periodista musical), José Luis Villalobos y el propio Jesús se hinchan a preparar sobres en una oficina del Registro Mercantil. Son compañeros de Derecho en ICADE, artífices del fanzine Malsonando y se han buscado un trabajo veraniego para editar el primer single de su sello. "Pedimos turno de noche para escuchar música. Nuestra comunión venía de atrás, porque Víctor y yo habíamos coincidido en el instituto. El primer sencillo era de Sr. Chinarro. Lo movimos mucho y Kramer, el productor neoyorquino, se ofreció a grabarle su primer álbum. Y a partir de ahí, sigues en parte por orgullo. De Sr. Chinarro publicamos siete discos".

Jesús Llorente no tardó en quedarse solo: "Fue a mediados de los noventa. Había muchas deudas y quería poder de decisión. Siempre he sido algo dictador en ese sentido. Lo único que no soporto de un festival son injerencias en la configuración del cartel". Acuarela organiza desde hace 10 años el Festival Tanned Tin, primero en Santander y ahora en Castellón. Y recientemente ha creado Tanned Tin Tours, su propia agencia para organizar giras, algo que ya hacía sin apenas beneficio. "Ante la crisis hay que diversificar".

¿Salvará el directo la música? Jesús lo duda: "Ese mantra es un timo. A diferencia de los noventa, cuando viene a tocar una nueva banda acuden pocos, porque se está muy cómodo delante del ordenador, viendo conciertos en YouTube". Llorente cree en la supervivencia de las discográficas e incluso de algún tipo de soporte para la música: "Creo que eso siempre va a existir por la necesidad de legado artístico".

¿Y el futuro? Aunque Jesús ha escrito letras para canciones, sólo se ve en un papel: "Catalizador del talento de otros".

Librería la Buena Vida: El Hijo (martes, 20); Pepo Márquez / The Secret Society (miércoles, 21); Aroah (jueves, 22). Café La Palma: SJ Esau + The Third Eye Foundation (viernes 23). Neu! Club: Bracken + Apse + Xiu Xiu (sábado, 24). Mi and L'Au + The Clientele + Matt Elliott (domingo, 25).

Música de librería, café y club

La década y media de Acuarela se celebra esta semana en Madrid con una serie de conciertos. Y ya que Jesús Llorente también dirige, junto a cuatro socios, la editorial Acuarela Libros, una librería acogerá en días sucesivos y en formato acústico y gratuito a tres cantautores de la casa. El Hijo, alias de Abel Hernández, abrirá el fuego. Desde siempre en Acuarela, Hernández fue miembro esencial de los extintos Migala, "la banda más rentable", según Llorente. Después Pepo Márquez, cerebro de The Secret Society, desbrozará su mezcla de folk y hardcore, mientras que Irene Tremblay, más conocida como Aroah, será la encargada de cerrar esta trinidad inicial. Rapero de niño y desde hace años conocido como SJ Esau en su faceta de pop experimental, Sam Wisternoff es el primer plato del aperitivo del fin de semana en El Café La Palma. ¿El segundo? The Third Eye Foundation. Destacan en el cartel otras dos formaciones, de esas que el capo de Acuarela ficha "en plan flechazo": Apse, con su excitante posrock, y los demoledores Xiu Xiu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de mayo de 2008

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