Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Mitsubishi Evolution X

Icono deportivo

Como sus antecesores, el nuevo Mitsubishi Evolution X es un auténtico coche de rallies, aunque admite el uso familiar. La última entrega de esta berlina ultradeportiva reúne un motor 2.0 turbo de 295 CV, cambio secuencial y un chasis aún más eficaz, pero refina su confort y equipamiento para cumplir mejor a diario. Llegará en julio (desde 49.350 euros).

El Evolution es la versión más potente de la gama Lancer y también el Mitsubishi más radical: es el modelo que sirve de base para competir en el Mundial de rallies. Desde su lanzamiento, en 1992, se ha convertido en uno de los iconos deportivos del automóvil, tanto por sus triunfos en competición como por sus impresionantes prestaciones y por las contundentes sensaciones que transmite, muy cercanas a los coches de carreras. Y es que junto con el Subaru Impreza STi, su gran rival, es lo más parecido a un coche WRC de rallies que se puede conducir por la calle. El último Evolution estará disponible en España a final de julio con dos acabados: GSR (49.350 euros) que incluye un cambio manual, y MR (57.950) que va asociado a una nueva caja secuencial y ofrece un equipamiento muy superior.

La décima generación del evo mantiene el esquema mecánico de sus nueve antecesores, con motor 2.0 turbo y una sofisticada tracción 4×4. Pero ahora refuerza su deportividad con un propulsor más potente -pasa de 280 a 295 CV- y un chasis más eficaz que incluye una carrocería más rígida, ejes de ruedas más anchos y suspensiones y frenos mejores. Además estrena un cambio secuencial de doble embrague muy similar al DSG de VW, con seis velocidades y accionable desde el volante. Con esta caja acelera de 0 a 100 km/h. en 6,3 segundos y llega a 242 km/h., y con el manual de cinco marchas las prestaciones son 5,5 segundos de 0 a 100 km/h. y 240 km/h. El consumo medio en ambos es de 10,5 litros.

Dinamismo impecable

Pero más que las prestaciones, el gran punto fuerte del Evolution es el comportamiento. Su avanzada tracción 4×4 incluye tres diferenciales (delantero, central y trasero) y reparte la potencia entre las cuatro ruedas, y no sólo entre los ejes delantero y trasero, como es habitual. Así, en las curvas puede mandar más potencia al eje trasero, y dentro de éste a la rueda exterior, para ayudar a redondear los virajes y potenciar el dinamismo. La electrónica ajusta el reparto según cada situación. El resultado es uno de los turismos deportivos más eficaces, seguros y gratificantes de conducir del mercado.

El Evo siempre ha vestido su mecánica de carreras con un traje de berlina que otorga espacio suficiente para el uso diario. Pero el nuevo cuida más la faceta familiar y aparte de ser menos espartano y más confortable, incluye un equipamiento superior. El acabado GSR viene de serie con ESP y siete airbags (uno para las rodillas del conductor), radio-CD con MP3, climatizador, ordenador y sensores de lluvia y luces. El MR suma volante multifunción, control de velocidad, faros bixenón, llave 'manos libres', bluetooth, navegador GPS y frenos y suspensiones aún más deportivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de mayo de 2008