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La crisis del PP

Rajoy es ya el único aznarista al mando

La salida de Acebes le deja solo como ex ministro de Aznar en la cúpula del PP - El secretario general estaba molesto con el líder, que le ofreció un cargo en la Mesa

Ahora sí, la renovación en el PP es un hecho. Ya prácticamente no queda nadie de la anterior cúpula, salvo el líder. Pero también es un hecho la soledad de ese líder, Mariano Rajoy, que con el portazo que ayer dio Ángel Acebes -harto de especulaciones sobre su futuro y del silencio de su jefe anunció que le ha comunicado que "no cuente" con él para la nueva etapa porque dejará la secretaría general en el congreso de junio- se queda como el único aznarista en el poder. Sólo queda él de las últimas fotos de familia de los años dorados del PP, los de la mayoría absoluta (2000-2004).

Su empeño en no dar a conocer a su equipo hasta un día antes del congreso, una intención criticada por casi todos, le conduce a estar ahora sin nadie de peso político a su vera. Por eso en los últimos días algunas de sus personas de confianza le han aconsejado que anuncie ya quién va a ser su secretario general, para tener algún escudero con fuerza en el partido. Ayer, después del anuncio de Acebes, los tambores del nuevo secretario general retumbaron con más fuerza. "El partido no está en funciones, está en defunciones. Rajoy necesita ya alguien de peso a su lado, debería acelerar el nombramiento del secretario general", señalaba un diputado.

La mayoría del PP asume que Acebes se irá a la empresa privada en breve

El entorno de Rajoy le aconseja que diga ya el nombre del sustituto

Se especula sobre todo con Jorge Moragas y Esteban González Pons, dos dirigentes jóvenes, cercanos a los 40, en los que Rajoy ha puesto tanta confianza que la semana pasada se fue a comer con ellos y José María Lassalle, un marianista inspirador de sus discursos, para analizar el mensaje político que quiere transmitir.

Esa comida tuvo lugar el martes, el mismo día en que Eduardo Zaplana, otro hombre clave de la cúpula de Aznar, dio un portazo a Rajoy y fichó por Telefónica. Acebes, el otro miembro del tándem asociado a los tonos más duros de la oposición en los últimos cuatro años, no anuncia su paso a la empresa privada, al menos de momento, aunque varios diputados daban por hecho ayer que lo hará tras el congreso de junio.

Sus amigos señalan que Acebes no tiene patrimonio personal, más bien está hipotecado, porque se ha dedicado desde muy joven en exclusiva a la política -fue alcalde de Ávila, su ciudad- y parece llegado el momento para que acumule ese patrimonio, ya que su agenda de contactos, como la de Zaplana, tiene mucho valor para casi cualquier empresa importante.

Zaplana mostró su distancia con el líder comunicándole su salida pocos minutos antes de que fuera oficial, y mucho después de haber hablado con Aznar. Acebes, que ha hecho de la fidelidad al partido ley de vida, no fue tan lejos. Sin embargo, en las últimas semanas había trasladado a sus amigos su malestar por el silencio que Rajoy mantenía sobre su futuro. Él veía cómo se especulaba con su nombre -casi todos asumían que no seguiría- mientras el líder hablaba con él a diario sobre asuntos ordinarios -sigue siendo el secretario general- pero no le daba ninguna clave sobre su futuro. Acebes rechazó de plano la única oferta que le hizo Rajoy hace semanas, la de ser vicepresidente primero de la Mesa del Congreso, un puesto que después fue para Ana Pastor.

Algunos dirigentes regionales empezaron a plantear la posibilidad de que Acebes siguiera al frente de la maquinaria del partido, pero sin ser el portavoz, un cargo para el que lo veían muy quemado. Él ha querido, según su entorno, despejar todas las especulaciones cuanto antes. Pero tanto el día como la forma elegidas evidencian la distancia con Rajoy.

La noticia de Zaplana el martes tapó por completo lo que el equipo del líder quería vender ese día: la reunión en el Congreso para anunciar los nuevos portavoces. La noticia de Acebes tapó ayer la reunión que Rajoy había organizado con sus senadores. Zaplana no fue a la reunión del Congreso, Acebes no fue a la del Senado. Como Zaplana, Acebes evitó hacerse ayer ninguna foto con Rajoy, y no acudió por la tarde a una presentación de un libro de Jaime Ignacio Del Burgo en la que estaba el líder.

La forma también es significativa. Desde Génova, la sede del PP, Acebes hizo mandar un comunicado mientras estaban reunidos los senadores con Rajoy. Y el tono, muy frío, pero sobre todo el arranque - "he comunicado al presidente mi decisión de no continuar"- muestran que Acebes ha querido dejar claro que es él quien se va ante el silencio de su jefe. El entorno de Rajoy asegura, sin embargo, que todo estaba pactado hace semanas.

"Estaba muy molesto por el silencio de Rajoy. Podía haber hecho un buen papel como vicepresidente del Congreso, pero la distancia con el líder es evidente. La verdad es que el final de todo esto está siendo muy duro", dice un ex ministro. Lo que más ha molestado tanto a Acebes como a Zaplana, según sus entornos, es que Rajoy, al decir que se va a presentar al congreso de junio "con su equipo", haya dejado entender que Acebes y Zaplana no eran su equipo, que se los había impuesto Aznar. Y aún más les molesta que les haya culpabilizado indirectamente por la derrota, ya que ofercían una imagen dura. Muchos dirigentes se quejan en privado de que Rajoy no asuma su responsabilidad en ese fracaso electoral.

La presión sobre Rajoy para que anuncie ya el secretario general y así poder concentrar el cónclave de junio en la línea política va a ser fuerte. "Parece que el congreso va a consistir en que 3.000 personas vayan a Valencia a ver a quién ha elegido Rajoy como secretario general. Si es para eso, prefiero a José Tomás, que torea en Alicante el día 20", ironiza un diputado crítico con el líder.

Piqué, Zaplana, Mayor...

Con la salida de Ángel Acebes, un hombre muy querido dentro del PP para el que todos los dirigentes tenían ayer buenas palabras, Rajoy completa la secuencia de ex ministros de Aznar que se han ido alejando de la cúpula. Primero fue Rodrigo Rato, que luchó con Rajoy por la sucesión, y poco después de perder las elecciones se fue al FMI. Luego Jaime Mayor Oreja, otro aspirante a la sucesión, que se marchó al Parlamento Europeo. Javier Arenas también abandonó de alguna manera la cúpula al marcharse a Andalucía. A José María Michavila, que aún sigue de asesor del líder, lo sacó él mismo de la cúpula en 2004 para mostrar renovación. Igual que a Carlos Aragonés, ex jefe de gabinete de Aznar. Más dura fue la salida de Josep Piqué, que dimitió molesto por la falta de apoyo de Rajoy. Después llegó Eduardo Zaplana, que era portavoz durante el 11-M. Ahora ya sólo queda Rajoy de esa foto de familia de los aznaristas.

La despedida del secretario general

"He comunicado al presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, mi decisión de no continuar al frente de la Secretaría General a partir del próximo Congreso Nacional.Quiero agradecer a Mariano Rajoy la confianza que depositó en mí hace cuatro años.También, de manera muy especial y desde el mayor de los afectos, quiero reconocer la labor y lealtad de los militantes, simpatizantes y cargos del partido. Juntos, hemos defendido los intereses generales de los españoles en circunstancias muchas veces difíciles.Por último, quiero reafirmar mi compromiso con los principios éticos y políticos del Partido Popular. Siempre, desde donde esté, contribuiré a que el Partido Popular siga siendo un partido fuerte, cohesionado, con las ideas claras y valiente en la defensa de los ideales de libertad, convivencia y bienestar por lo que he luchado durante más de veinte años".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de mayo de 2008

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