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Reportaje:Moda

Balenciaga, Rabanne y un tal José Castro

Un joven e iconoclasta diseñador gallego entra en el olimpo de la moda de París

La Federación Francesa de la Costura, en activo desde 1973, es el olimpo europeo de la moda con sede en la rue du Faubourg Saint-Honoré. O, lo que es lo mismo, la institución encargada de organizar la Semana de la Moda parisiense y velar por los intereses del centenar de diseñadores que forman parte de ella. Entre diors, chanels o chalayans, figura desde hace un mes un español: el gallego afincado en Barcelona José Castro.

No es el primero. Cristóbal Balenciaga o Paco Rabanne disfrutaron del privilegio antes. Pero como Castro deja claro por teléfono: "Lo que sí soy es el primer español que lo consigue sin residir en Francia; ellos vivían en París". El modisto ha ingresado el mismo año que las firmas Collette Dinnigan, Escada y Miu Miu y los diseñadores Giambattista Valli y Jeremy Scott.

Castro, quien ya llevaba dos temporadas formando parte del calendario oficial de desfiles de París, presentó su última colección (Blue sky) en los bajos del Museo del Louvre, ante más de 400 personas, y lo que es más importante, ante Didier Grumbach, presidente de la Federación, un tipo que no se suele prodigar en los desfiles. Sentado en la primera fila, no debió quedar indiferente ante las siluetas hipertrofiadas de Castro a base de trajes sastre con hombros y caderas voluminosos.

Castro creció en A Cañizo (Pontevedra) como "un rapaz algo rarito" al que su vocación cinéfila llevó a estudiar moda en las mejores escuelas. La primera colección de su meteórica carrera, con la que se graduó en el Royal College, fue alabada a página completa en el diario The Daily Telegraph.

A partir de ahí, llegaron los premios a mejor diseñador emergente en casi todos los certámenes a los que se presentaba con su particular estilo opulento, barroco, más cercano a la factura preciosista de la alta costura que al prêt-à-porter. El modisto, que acaba de ser portada del dominical del diario francés Le Monde, aún no sabe muy bien en qué le va a beneficiar el haber entrado a formar parte de la Federación. "Hay una reunión informativa en tres semanas que espero me aclare mejor el asunto". Mientras, compagina el triunfo con la labor de miembro del equipo de la marca Desigual, prepara una minicolección para la marca francesa La Redoutte y espera a que salga a la venta el fruto de una colaboración para la firma Meltin Pot.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de abril de 2008