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Reportaje:

El diseño como gancho

El Kuga es el primer todoterreno medio de Ford. Un 4×4 a la última, de funcionamiento sólido y refinado, en el que prima la imagen para triunfar y se vende a precios competitivos.

Es la propuesta de Ford para competir con los todoterrenos medios y llega al mercado con retraso, pero lo compensa con un diseño deportivo de personalidad desbordante que le distingue de la competencia. Se llama Kuga, y ofrece también un interior amplio y atractivo, y un tacto y funcionamiento refinados y consistentes. Saldrá a la venta a finales de mayo con precios competitivos: desde 25.500 euros (2.0 TDCi de 136 CV).

La imagen como arma comercial

Los todoterrenos medios se han puesto de moda en Europa y están reemplazando a los monovolúmenes medios en las preferencias de muchas familias. Pero la avalancha de modelos de los últimos años ha saturado el mercado, dejando casi sin espacio a las pocas marcas que no han lanzado sus propuestas. Para afrontar el reto, Ford ha optado por utilizar el diseño como arma comercial, porque es el aspecto más valorado por los compradores de los 4×4, en su mayoría varones de 37 a 41 años, aunque después, en la práctica, los conducen sobre todo mujeres.

El Kuga mide 4,44 metros de largo, comparte la base mecánica del Focus y el C-Max

(chasis, motores...) y es uno de los todoterrenos medios más compactos, una ventaja en el tráfico urbano. La carrocería refleja el diseño Kinétic, que prima la deportividad resaltando las formas y los perfiles, y ha logrado situar de nuevo a los últimos modelos de la marca -S-Max, Mondeo y Focus- entre los favoritos del público. Presenta unos rasgos muy marcados que se aprecian en el frontal y el lateral. Por delante tiene un capó alto y poderoso, una parrilla doble muy llamativa y unos faros inclinados a los lados que afilan el perfil. En la vista lateral destacan las aletas musculosas y los nervios que recorren las puertas, inspirados en el BMW X3. Y los pliegues del portón trasero terminan de dar forma a un conjunto musculoso y atlético que impacta por su personalidad.

Sólido y consistente

El interior mantiene el mismo estilo deportivo y vistoso, y ofrece cinco plazas y un buen maletero (ver recuadro). Pero el Kuga termina de convencer cuando se conduce, con unos mandos de tacto suave y preciso, y unas suspensiones que transmiten solidez y consistencia en todos los pisos. Su calidad de conducción recuerda más a los turismos que a los todoterrenos, porque se maneja con dos dedos, balancea poco en las curvas y da mucha seguridad al conductor. Y sorprenden también sus recursos en conducción 4×4, porque filtra y tracciona muy bien, puede vadear corrientes de hasta 45 centímetros de profundidad y cumple bien en pistas de tierra.

Un motor con tracción 4×2 y 4×4

El Kuga sólo se vende con un motor 2.0 TDCi turbodiésel de 136 CV que incluye un cambio manual de seis marchas y tracción 4×4. Alcanza 180 km/h., gasta sólo 6,5 litros de media y está disponible en dos acabados. El Trend (28.850 euros) incluye seis airbags, ABS, ESP, control de velocidad, aire acondicionado, ordenador de viaje y radio-CD. El Titanium (31.215) añade climatizador, llantas de 17 pulgadas, sensores de lluvia y faros, y otros detalles. En noviembre llegará la versión 2.0 TDCi 4×2 (25.500), y en diciembre, un motor 2.5i de gasolina con cinco cilindros y 200 CV.

AL DETALLE

EL INTERIOR mantiene el estilo deportivo y está bien acabado. Combina con gusto los plásticos mullidos y los adornos metalizados para crear un ambiente atractivo, e incluye soluciones a la última, como el arranque por botón, situado entre las salidas de la climatización. Además se pueden elegir detalles en diferentes tonos según el acabado: bandas naranjas o azules en el Trend y estilo más tecno en el Titanium.

La longitud comedida del Kuga se refleja en la habitabilidad. Los asientos delanteros son cómodos, pero algo cortos de banqueta, y las plazas traseras se quedan algo justas en espacio para las piernas. Pero lo compensa en parte con una posición alta que permite ir sentado en una postura muy natural. El maletero (360 litros) se completa con un cofre compartimentado situado debajo del piso que aprovecha el hueco de la rueda de repuesto (monta neumáticos antipinchazos) y suma 50 litros más. Y la luneta trasera se abre aparte para cargar bultos pequeños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de abril de 2008

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