Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Ida de las semifinales de la Liga de Campeones

"Estamos muy decepcionados"

"Vi cosas raras, pero prefiero no decir mucho ahora", apunta Benítez, indignado con el árbitro por alargar tanto el partido

Rafa Benítez llegó con la cara desencajada a la sala de prensa y clamando: "Estamos muy decepcionados". Pero se marchó con media sonrisa de esperanza. Fue recuperando la confianza en el desenlace favorable de la eliminatoria para el Liverpool a medida que se explicaba ante los periodistas.

Lo primero fue expresar la indignación contra el árbitro, el austriaco Konrad Plautz, que alargó el partido demasiado a juicio del entrenador del Liverpool. "No es normal que añada un minuto en la primera parte y cinco en la segunda. Difícil de entender. Estoy muy sorprendido. He visto cosas raras, pero prefiero no decir mucho ahora", apuntó Benítez, que luego, cuando ya se iba, lanzó una nueva andanada contra el colegiado: "De siete partidos con él, lo cierto es que el equipo de casa sólo ha ganado una vez. Ya nos pasó lo mismo contra el Marsella".

"¿Malas estadísticas en Stamford Bridge? Las cambiaremos", dice el técnico español

Grant también critica al colegiado porque, en su opinión, se tragó un penalti al Chelsea

Entremedias, Benítez se relajó. Y recordó que el Liverpool había jugado a un gran nivel en el arranque de la segunda mitad. De ahí su confianza en poder ganar en Stamford Bridge y alcanzar por tercera vez la final de la Liga de Campeones, lo que le pondría en disposición de adjudicarse dos veces el título como antes lo hicieron Vicente del Bosque, Ottmar Hitzfeld y Carlo Ancelloti.

"Tenemos 90 minutos por delante y hemos de ir a Londres a vencer. Dispondremos de oportunidades y deberemos aprovecharlas. Confiamos en nuestras fuerzas", proclamó Benítez. Aunque para ello tenga que luchar contra unas estadísticas muy pobres del Liverpool en Stamford Bridge. "Las cambiaremos", enfatizó sonriente antes de informar de que Fabio Aurelio, el lateral izquierdo, que se marchó en camilla, tiene una lesión en el aductor.

Respecto a su sustituto, Riise, autor en propia puerta del tanto del Chelsea, fue comprensivo: "Ha estado bien hasta ese momento".

El madrileño también se refirió al tremendo enredo en que se encuentra el club de Mersey. Los dueños de la sociedad, norteamericanos y enfrentados entre ellos, habían estado en el palco después de mucho tiempo de ausencia. "¿Se vio con ellos?", se le inquirió. "Sí, nos hemos saludado y quedamos en vernos y tener una reunión, lo cual es muy positivo", comentó Benítez, que cuenta con el apoyo incondicional de la hinchada y ahora, tras los resultados, también de los directivos a pesar de que uno de ellos había negociado con Jürgen Klinsmann, ex seleccionador alemán, para relevarle.

Avram Grant, el israelí que sustituyó al portugués José Mourinho al frente del Chelsea, no es precisamente la alegría de la huerta. El contraste con su antecesor es mayúsculo. Responde con un tono monocorde a las preguntas y sus palabras raramente se escapan de los tópicos. Por eso la prensa inglesa le atiza sin compasión. El hombre acababa de obtener un resultado ideal para la vuelta, pero parecía salido de un funeral. "Es muy difícil jugar en Anfield. Su afición es muy buena", dijo después de afirmar que sí, que su equipo había merecido el empate. ¿Por qué? "Porque hubo pocas ocasiones, el árbitro no nos pitó un penalti y los dos goles vinieron de errores; sí, también el que recibimos nosotros".

A lo máximo que se atrevió Grant fue a acordarse de un par de buenos partidos del Chelsea en la Champions para demostrar que no es una casualidad esta posibilidad que tiene ahora de alcanzar la final de Moscú: "Conseguimos un buen resultado en Valencia y ante el Olympiacos".

Contradicciones del fútbol: el técnico más gris del club londinense está a punto de conseguir lo que su brillante predecesor no pudo en tres intentos. Ni él ni ningún otro porque el Chelsea nunca ha disputado una final de la Copa de Europa. En eso el Liverpool le lleva una ventaja sideral: ha ganado cinco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de abril de 2008