La cuestionada Thanou hereda una plata de Marion Jones

El legado de Marion Jones, la reina de la velocidad en los Juegos de Sidney 2000, la que logró muchos de sus récords y victorias dopada, pidió luego perdón entre lágrimas y cumple ahora una pena de seis meses en una cárcel estadounidense por mentir a un tribunal, empieza a repartirse. Y, como temía el Comité Olímpico Internacional (COI), la primera beneficiada ha sido la griega Ekaterina Thanou, la misma que protagonizó el mayor escándalo en los Juegos de Atenas al no presentarse a varios controles. La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) anunció ayer que la plata en los 100 metros de los Mundiales de 2001 es suya.

"Legalmente, no tenemos elección", reconoció Nick Davies, portavoz de la IAAF a la BBC; "no hay ninguna prueba de que Thanou se dopara en esa época". La federación anuló todos los triunfos obtenidos por Marion Jones desde septiembre de 2000.

El COI debe decidir todavía a quién adjudica las cinco medallas olímpicas de Jones (tres oros y dos bronces). Entre ellas está el oro en los 100 metros, que también pasaría a la cuestionada Thanou, que fue suspendida dos años por sortear hasta tres controles antidopaje en 2000, pero que cumplió el castigo a finales del año pasado. Su abogado, Gregory Ioannidis, aplaudió ayer el acuerdo de la federación internacional: "Es una buena noticia y una decisión justa".

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