Reportaje:ELECCIONES 2008 | Cita con las urnas

De niñas, mercados y camareros

La campaña ha dado un ramillete de frases célebres

Fue Manuel Pizarro, el ex presidente de Endesa y fichaje estrella de Mariano Rajoy, el que inauguró la precampaña con una frase memorable tras hablar con un pescadero y un carnicero de Madrid acompañado de Esperanza Aguirre y una nube de fotógrafos. "Me apetecía ver un mercado", dijo, a modo de explicación. Corría el dos de febrero.

El secretario ejecutivo de Economía y Empleo del PP, Miguel Arias Cañete, apuntó días después otro tanto para el PP en el marcador de frases célebres de 2008, cuando se descolgó con una parrafada en la que mezclaba la inmigración, el sector servicios y el desayuno: "Los inmigrantes no constituyen una mano de obra tan cualificada como aquellos camareros maravillosos que teníamos, que les pedíamos un cortado, mi tostada con crema, lo mío con manteca colorá, y a mí una de boquerones sin vinagre, y te lo traían todo con una enorme eficacia".

Tampoco había empezado la campaña cuando, el 14 de febrero, al término una entrevista con Zapatero, Iñaki Gabilondo, sin saber que los micrófonos seguían abiertos, preguntó al presidente del Gobierno en el plató de Cuatro: "Bueno, ¿Y qué tal dan los sondeos?" "Bien, bien", respondió Zapatero. "Lo que pasa es que nos conviene que haya tensión".

Los analistas, tertulianos y dirigentes políticos se lanzaron en plancha para sacarle punta a la frase dicha en (un teórico) secreto. Rajoy también la interpretó a su manera: "Zapatero se quedó sin careta. Y sin careta, a este hombre se le ve el careto".

La campaña arrancó oficialmente el 22 de febrero con un debate televisado por Antena 3 entre Pedro Solbes y Manuel Pizarro. Constituía un esperado cuerpo a cuerpo entre los dos colosos económicos de los dos principales partidos, que Pizarro empezó a perder cuando inesperadamente soltó: "Usted ha sido un buen ministro".

Dos días después, Zapatero y Rajoy se enfrentaban en el primer debate de la campaña. Zapatero tiró de simbolismo y se despidió, mirando a la cámara, con la conocida fórmula "Buenas noches y buena suerte" empleada por el periodista estadounidense Ed Murrow en su programa semana See it all. Rajoy también miró a cámara y empleó otra fórmula menos conocida: "Yo quiero que la niña que nace en España tenga una familia, una vivienda y unos padres con trabajo. Que tenga una Educación tan buena como la mejor y quiero que pasee por el mundo entero sin complejos, porque sabrá idiomas y ...".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

La niña se convirtió en la estrella de los mítines. Ahí van cuatro variantes:

-"Se busca a una niña, lleva un bonobús, le acompaña un abuelito jubilado de Endesa con una pequeña pensión. Ella responde al nombre de Esperanza, y a él le llaman Globo Pinchado. Sus padres, Mariano y José Mari, ruegan que quien la vea llame a su casa, domicilio en la calle Conferencia Episcopal, número 1. Amén". (Alfonso Guerra, en un mitin en Ponferrada, el 29 de febrero)

-"La niña de Rajoy es una niña pija que ha nacido y vive entre algodones, que estudia en universidad privada y que no tiene dificultades para encontrar un empleo. El resto de las niñas, sin embargo, serán las discriminadas por Rajoy". (Gaspar Llamazares, en Bilbao, el 5 de marzo)

-"La niña de Rajoy nacerá el 9 de marzo y se llamará ¡Victoria!, ¡Victoria! ¡Victoria!". (Rita Barberá, en Valencia, el 6 de marzo)

-"Yo deseo que la niña de Rajoy sea feliz". (Zapatero, en la cadena SER, el 7 de marzo)

El mismo Mariano Rajoy volvió a cerrar el segundo debate con su dichosa niña: "Tengo a una niña en la cabeza, en el sentimiento y en el corazón".

Un Rajoy menos bucólico, en Las Palmas, a propósito de la inmigración, se encargó de recordar: "Todos no cabemos". Por entonces, Ana Mato, número tres del PP por Madrid, había calificado a los niños andaluces de "prácticamente analfabetos"; y el ex presidente del Gobierno socialista, Felipe González, había llamado "imbécil" al presidente del PP. Ambos rectificaron al día siguiente.

Hubo momentos surrealistas calcados de un capítulo del circo de Fofó y Miliki. En un mitin en Burgos, el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, del PP, preguntó: "A ver, ¿hay aquí entre nosotros alguien que no crea que es bueno para España, que es positivo para España, que es necesario para España, que el próximo día 9 de marzo salgan los socialistas del Gobierno de España? ¿Sí o no?". Sin entender bien la liosa pregunta, una parte del auditorio gritó "sí". Otra "no". Y ante la confusión generada, el mismo Herrera se respondió tras un titubeo: "En fin. A lo mejor no he hecho bien la pregunta pero creo que la respuesta es... bueno, la respuesta es... ¡La respuesta es no! ¡Estamos todos de acuerdo!".

Un entusiasta y particularmente desinhibido Pedro Zerolo, del PSOE, un día antes de que terminara la campaña -un día antes de que ETA la estrangulara- exclamaba a voz en grito:

-Cuánta alegría nos ha traído José Luis Rodríguez Zapatero ¡Algunos no hemos terminado de tener un orgasmo detrás de otro. Nunca habíamos tenido tantos: primero los que me da mi marido y luego los que me da Zapatero, ¡orgasmos democráticos!".

Mitin de Rajoy en Valencia
Mitin de Rajoy en ValenciaCLAUDIO ÁLVAREZ

Sobre la firma

Antonio Jiménez Barca

Es reportero de EL PAÍS y escritor. Fue corresponsal en París, Lisboa y São Paulo. También subdirector de Fin de semana. Ha escrito dos novelas, 'Deudas pendientes' (Premio Novela Negra de Gijón), y 'La botella del náufrago', y un libro de no ficción ('Así fue la dictadura'), firmado junto a su compañero y amigo Pablo Ordaz.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS