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Guillermo Barreira se adentra en el 'lado oscuro' de Valencia

Valencia está cayendo hacia el lado oscuro. Si alguien quiere ponerse apocalíptico, tiene más de un sello que observar: jóvenes de estética gótica, conciertos multitudinarios de sus héroes musicales y hasta películas de vampiros hechas en Valencia. Guillermo Barreira (Valencia, 1981) estrenaba su mediometraje Triple Diosa el pasado 6 de marzo en la SGAE. El formato ha sido accidental: Barreira estuvo rodando durante el mes de octubre del pasado año un cortometraje, pero a pesar de que, a la vista, el resultado parece mucho más breve, el reloj no engaña: su película se estira hasta los 31 minutos, y eso le cerrará la entrada en el circuito de muchos festivales.

Pero ese es uno de los múltiples convencionalismos que rompe este joven realizador valenciano, que ha estudiado en Suecia y Nueva York. Barreira es una persona de incómodos silencios que tuvo que asumir, en este, su sexto trabajo, además de la dirección, la producción en un producto que cuenta con la presencia de Julio Salvi y que nos proporciona una visión poco convencional de los vampiros, más esencial y menos marcada por los detalles como los colmillos o la falta de tolerancia a la luz solar.

Estética de 'Silent Hill 3'

"La estética del corto", menciona Guillermo, "está basada en la estética del videojuego Silent Hill 3". Es poco habitual que un director haga una revelación tan poco convencional como ésta, pero a la vista de los resultados, avalados por la fotografía de Nicholas Reel, que marcan un estilo teatral de duras y profundas sombras, modelados frecuentes con focos de luz única y exteriores tenebrosos, el atrevimiento es menos osado. El estilo de Barreira es algo más intenso, menos recargado y nos hace sospechar que los vampiros no están tan lejanos como estamos habituados a pensar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de marzo de 2008