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"No hemos echado cuentas del precio de todo esto"

El decorado del debate que hoy a las 21.30 horas está previsto celebrar en San Francisco no tiene precio. Al menos, eso se concluye de lo que contesta el director del programa, Xoán Manuel García, cuando se le pregunta cuánto dinero de las arcas públicas ha supuesto este montaje: "No hemos echado cuentas del precio de todo esto... Pero puedo decir que mucho menos, ni siquiera 10 veces menos que lo que preparó la Academia de Televisión para Rajoy y Zapatero. Y aquello, según se ha dicho, costó casi un millón de euros".

Lo que sí cuenta la organización, al estilo de esas productoras que anuncian el macroconcierto del verano, es que el espectáculo electoral de Touriño, Feijóo y Quintana, para el que trabajan estos días 120 profesionales de la tele, estará iluminado por 400.000 vatios de luz. Repartidos por el claustro cubierto, famoso en Santiago por sus bodas y banquetes, permanecen dispuestos (ajenos a los quítame allá esas pajas de los partidos) "entre 150 y 180 focos, 18 cámaras fijas en el plató y en los pasillos, un travelling y dos grúas". En el debate Zapatero-Rajoy, las cámaras eran nueve y no todas se utilizaron, claro que aquí no son dos, sino tres, los contrincantes.

En el otro claustro (que antecede al del debate) por el que entrarán estos no candidatos flota ya un globo blanco y gigante que servirá de reflector y potenciará la iluminación del recinto. Y a todo esto hay que sumar la parafernalia externa: las antorchas de luz, las grúas, los andamios, los camiones con grupos electrógenos y los muchos vehículos que han tomado, ya desde el viernes pasado, las plazas y las calles aledañas al monasterio que fundó el carbonero Cotolai.

El material, en parte alquilado, es custodiado día y noche, ayer bajo una lluvia persistente, por guardias de seguridad de la empresa Eulen en turnos de 12 horas. Y la rúa dos Castiñeiros, trasera al cenobio reconvertido en hotel monumento, permanece cortada al tráfico rodado, tomada por la maquinaria y atravesada de cables como tendales.

Desde la CRTVG, que en sus informativos ha silenciado la polémica, se asegura que nadie ha impuesto ninguna condición a los atrezistas porque el decorado sigue la estética de su programación electoral. Todo se ha construido, en blanco, rojo y azul oscuro, en tiempo récord desde el sábado: la mesa redonda a la que se sentarán, no se ha acordado aún en qué orden, los debatientes; la tarima en forma de pentágono; varios paneles, una pasarela y, al fondo de ésta, el atril tras el que permanecerá 75 minutos en pie Alfonso Hermida, el moderador, que ayer a las 19.30 hacía un ensayo. El presentador, que también conducirá el programa de la noche electoral, aseguraba que estaba "tranquilo" y que no le importaba la presión de quienes no lo quisieron como moderador. Esta noche, esos políticos y los demás asistirán al debate en la sala VIP. Con cáterin gratis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de febrero de 2008