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Reportaje:

Adiós al 'PhenoMonon'

Maurice Greene, ex 'recordman' de 100m, se retira a los 33 años

Tantas cosas han pasado en el sprint mundial en los últimos años que la figura de Maurice Mo Greene aparece como un recuerdo lejano, como un símbolo de otros tiempos. Sin embargo, el atleta de Kansas City no tiene más que 33 años y sólo ayer anunció su retirada el rey de la velocidad en los años del cambio de siglo.

Cojo y viejo, cuelga los clavos quizás el último recordman de los 100 metros -9,79s en 1999, marca que duró hasta que se la arrebataron los tramposos Tim Montgomery y Justin Gatlin- que tuvo claro que su título de hombre más rápido del mundo le exigía tanto perfección atlética como un mecanismo amplificador y de marketing a su altura. Las últimas figuras del sprint, el tímido jamaicano Asafa Powell, actual recordman (9,74s), y el estadounidense Tyson Gay, triple campeón mundial en Osaka (100m, 200m y 4x100m), una gesta que iguala la del propio Greene en los Mundiales de Sevilla 99, son personas de hablar bajito y moderado, como temerosos de hacer ruido. Todo lo contrario que el bocazas Greene, retador y broncas, capaz de machacar psicológicamente a todos sus rivales en los tacos de salida o de organizar un party en el podio bajo la bandera estrellada y al ritmo del himno nacional con sus compañeros de la factoría John Smith, comenzando por el ruidoso Jon Drummond, o de empezar a dar la vuelta de honor tras los 200 metros de Sevilla con una bolsa de El Corte Inglés de la que extrajo una camiseta artesana con la leyenda PhenoMonon (FenóMono).

"No creo que pueda ganar la batalla interior cuando aún me estoy recuperando de una lesión", dijo Greene en Pekín, la ciudad olímpica a la que el triple campeón mundial (1997, 1999 y 2001) y campeón olímpico de 2000 en 100m acudió para un bolo junto a Gay. "Éste es un año olímpico, algo que deseaba como loco, así que he decidido dejarlo... Que brillen otros". Greene nunca se recuperó totalmente de la lesión que sufrió en la final del Mundial de Edmonton 2001, aunque regresara en 2004 para ganar el bronce olímpico.

"Ha sido una sorpresa", dijo Gay, su heredero. "Es como cuando Jordan se retiró del baloncesto o como si Tiger Woods dejara el golf". "Espero que se me recuerde como un gran atleta", dijo Greene, que bajó de los 10s en los 100m 52 veces, un récord. "Pero más aún como una gran persona".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de febrero de 2008