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Entrevista:ALMUERZO CON... ICÍAR BOLLAÍN

"En España, a los del cine nos ven como chupópteros"

Tenía claro que si la cita tenía que ser en torno a una comida debía ser japonesa. No sólo le gusta su cocina, también la estética que rodea una gastronomía con tradiciones muy ancladas. Sus múltiples platitos, la forma de presentarlos, el picoteo, la posibilidad de compartir y, también, su ligereza. "Lo mejor es que todo lo que comes es una delicia y nunca te sientes llena". Cuando Icíar Bollaín tiene que celebrar algo siempre busca un restaurante japonés. En esta ocasión, se pone, más bien nos ponemos, en manos del maître, que ofrece, hay que reconocer que con acierto, sus sugerencias.

La directora se vestirá de largo para intentar recoger su Goya por 'Mataharis'

Razones no le faltan para las celebraciones. Mañana domingo esta realizadora y actriz -"ya casi no se acuerdan de mí a la hora de interpretar", se lamenta- acudirá a la gala de los premios Goya avalada con cinco candidaturas por su último filme Mataharis. Inicialmente eran seis las nominaciones pero la Academia retiró la de mejor canción original Esa luz. "El procedimiento fue nefasto", asegura Bollaín, "no se puede retirar una candidatura sin esperar a que el otro se explique, porque te deja con una imagen de tramposo...".

De todas maneras, se la ve contenta y, sobre todo, relajada. Ya tiene experiencia. Ha estado nominada en numerosas ocasiones -una incluso como mejor actriz por Leo, de José Luis Borau- pero sólo con su anterior filme, Te doy mis ojos, consiguió la gloria en los Goya. Nada menos que siete estatuillas, entre ellas la de mejor película, dirección y guión original.

Icíar Bollaín (Madrid, 1967) llega directamente de una showroom, donde le han ofrecido varios modelos para lucir mañana. Ella ha elegido uno de Moschino, negro y largo. "Es kilómetrico, yo no me he puesto nada igual ni siquiera en las bodas". Se ríe al pensarlo. "¡Cómo han cambiado las cosas! Ahora nos visten a todas. Antes los diseños sólo estaban destinados a las guapas y altas. Las demás nos apañábamos como podíamos", recuerda la directora. "Ahora hay tortas por conseguir un Goya y no como antes. Me acuerdo llegar al Palacio de Congresos de Madrid en una noche de lluvia intensa, con un espectáculo desangelado y frío. Daba casi hasta vergüenza recoger ese cabezón de Goya. El brillo económico ha llegado también a estos premios. No sólo es una fiesta del cine español, se han convertido en un negocio para todos. Los Goya han conseguido ser aquello para lo que se crearon, una gran plataforma de difusión del cine, y en ese sentido son un éxito total".

Pareja desde hace años del guionista escocés Paul Laverty (escritor de las mejores películas de Ken Loach), al que conoció durante el rodaje de la película Tierra y libertad, dirigida por el realizador británico, es madre de tres hijos. Bollaín, que debutó como actriz en El Sur, de Víctor Erice, se queja, o más bien lamenta, del poco cariño que hay en España hacia la gente del cine. "Se valora a los escritores, a los pintores, a los músicos pero algunos medios de comunicación han difundido una imagen de los creadores de cine como chupópteros".

Maneja con maestría los palillos para comer. Degusta con placer el atún, el sushi... y, a pesar de que se quiere quitar un kilillo de las navidades pasadas en familia en Escocia, se deja tentar por una tarta con chocolate. Lo toma rápido, que le espera en casa su bebé para darle el pecho.

Restaurante Ginza. Madrid

- Sashimi Take

- Crunch

- Maguro no tataki

- Helado de té. Macedonia

- Agua y media de vino Cune

- Café e infusión

Total: 93 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008

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