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"No deseamos venganza, sino que se haga justicia"

"No deseamos venganza sobre los culpables, sino que se haga justicia", señalan los familiares de Dolores Iglesias y Manuel García, el matrimonio fallecido en el trágico accidente de Vigo, en un escueto comunicado difundido ayer y en el que también piden que se les deje "velar a los fallecidos en la intimidad" y que se respete el "profundo dolor" que padecen.

Los familiares consideran el accidente un "lamentable hecho absolutamente evitable" y recuerdan "a todos aquellos que cogen un volante" a que sepan, "como necesariamente tenían que saber los que hoy han cometido este crimen, que cuando se cometen imprudencias tan brutales no sólo pueden salir perjudicados ellos, sino sembrar la desgracia de personas completamente inocentes".

El matrimonio deja dos hijas veinteañeras. El siniestro causó una gran conmoción en Vigo y singularmente en Candeán, una parroquia del extrarradio a la que la familia se había mudado hace escasos años desde su anterior domicilio en la calle República Argentina, en el centro urbano. Xulio Calviño, concejal de Tráfico, visitó ayer la capilla ardiente de los fallecidos y hoy tiene previsto hacerlo el alcalde, Abel Caballero, para reiterar a los familiares sus condolencias.

Denuncias continuas

"Es una consecuencia lógica de infracciones que se vienen produciendo desde hace mucho y que nos hemos cansado de denunciar", declaraba ayer mismo la presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Elena González. Se refería explícitamente a las carreras organizadas de madrugada, tanto de coches como de motos, por grupos de jóvenes en distintos barrios de la periferia viguesa. Lo de ayer, en la calle Jenaro de la Fuente, no era una carrera organizada, sino un pique puntual entre los dos conductores implicados, probablemente suscitado por la presencia de la ex novia de El Coletas en el automóvil que conducía Makelele. Ninguno de los dos dio positivo en ingesta de alcohol o drogas.

La chica fue, entre los seis ocupantes de los dos vehículos que provocaron el accidente, la única que resultó herida, aunque no de gravedad. Internada en la clínica Nuestra Señora de Fátima, ayer rehusó comentar para EL PAÍS lo ocurrido.

Jenaro de la Fuente es una calle de tráfico intenso durante el día. A partir de la medianoche, según los testimonios recogidos ayer entre el vecindario, cae el tráfico y aumenta temerariamente la velocidad de motoristas y conductores, que pisan a fondo campando a su aire y sin respetar los semáforos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de enero de 2008