Reportaje:MÚSICA

Los cofres del tesoro musical

Obras completas, acabados de lujo y materiales inéditos. En la era del iPod, los sellos buscan con las cajas de discos seducir al aficionado que aún se deja.

Más allá de servir de material para regalo navideño (eso, feliz o infelizmente, pasó), los cofres de discos (o boxed sets, que dicen los ingleses y los pedantes) parecen, más que nunca, el reducto de dignidad de los CD, un formato al que últimamente todos niegan el saludo no vayan a contagiarse de tanta decrepitud. Una buena caja (las convenciones reservan la denominación a la agrupación en edición limitada, con intenciones estéticas y de exhaustividad de tres o más CD) es capaz de tentar desde el empedernido coleccionista de vinilo (al fin y al cabo, se cita también la erótica del objeto, aunque sea digital) hasta el aficionado que se tragó lo del disco compacto como formato definitivo y ahora contempla con melancolía las cajas de cristal de su colección.

¿Quién sabe? En la era de las descargas, en la que la música contenida en esta página, una selección de las cajas más interesantes publicadas en los últimos meses, no haría ni temblar la capacidad de un iPod de los pequeños, puede que dentro de estos cofres aguarde también el tesoro de la rebeldía.

SANTI BURGOS

Varios artistas Art of field recording. Volumen 1

A la tradicional pugna por el corazón de los revisionistas folk (papá es Alan Lomax, el musicólogo rudo, de trazas beatnicks; mamá, Harry Smith, archivista delicado y ratón de magnetofón) se suma un redescubierto Art Rosembaun, cuyos viajes por la América profunda en busca de artistas folk y gospel son los protagonistas de esta caja profusamente documentada. Se trata del resumen de cincuenta años de grabar y fotografiar a héroes anónimos de la guitarra slide, cantes para aliviar trabajos forzados o espirituales eclesiásticos. Y como sucede con el trabajo de campo de Lomax y Smith, la música posee una insólita fuerza primitiva, de una belleza cruda difícil de resistir.

John Coltrane Interplay

Poco acostumbrado como está el aficionado a Coltrane a concebir la vida sin el liderazgo del saxofonista, es éste un ejercicio interesante. La caja reúne los trabajitos como acompañante que hizo durante su contrato con el sello neoyorquino Prestige (1956-1958). Junto a improvisadores tranquilos como Paul Quinichette, Hank Mobley, Al Cohn o Zoot Sims, el genio se adivina en fase de gestación (andaba cerca la Revolución de 1959 que alumbraría una Nueva Era, cuyo himno fue My favorite things). Se puede comparar o dejarse llevar por el espíritu de blowing session que sobrevuela estos seis discos y cierto modo de entender el jazz en los cincuenta. Como una relajada reunión de amigos para tocar el cielo con un puñado de viejos temas.

Nick Drake Fruit tree

Poco queda por descubrir de la muy hermética vida y obra de este bardo del folk británico de finales de los sesenta. Del vivo retrato de varios clichés socorridos (el genio introspectivo, el dulce pájaro de juventud herido, el suicida desbordado por la vida

...), esta edición especial (los tres discos oficiales varias veces reeditados más un documental y un libreto torpemente terminado) no aporta demasiado -aunque la remasterización es mejor que el acabado de los discos-. Como no sea una buena oportunidad para reivindicar al chico como uno de los mejores guitarristas folk de su generación, capaz de llenar casas enteras con un estilo tan exuberante como esa voz cercana al susurro.

Varios artistas Mute audio documents

Los sencillos y las caras B con los que el sello Mute, fundado por el británico Daniel Miller, hizo historia del pospunk entre 1978 y 1984 (primera era dorada de la discográfica) dan, puesto uno detrás de otro, para los diez CD que integran esta caja, un monumento a la música rara y al poder hipnótico del negro. De The Normal a Silicon Teens, de Fad Gadget a Depeche Mode, es la crónica del nacimiento de la independencia como un valor musical en sí mismo. Su influencia ética y estética se alarga hasta nuestros días, como lo demuestra el hecho de que la publicación de estos documentos haya sido recibida por la prensa especializada como uno de los acontecimientos de 2007.

U2 Joshua Tree

Todo (el veinte aniversario de la publicación incluido) podría haber quedado en una de las habituales argucias para volver a vender lo que ya se había colocado antes. El cuidado en la edición, así como en la reproducción de los descartes de las sesiones fotográficas de Anton Corbijn para el disco que marcó los últimos años ochenta y la vida de la que se iba a convertir en la mayor banda de rock de su tiempo salva un empeño que podía haberse quedado en un irrelevante punto que tratar en una reunión de marketing de la compañía. Es, por el contrario, un suculento artefacto destinado más al común de los fans que al aficionado demente.

Magnolia Electric Co. Sojourner

Único en un par de cosas más, el cantautor Jason Molina (algo así como el Neil Young de la generación que toque hoy) toma una iniciativa algo insólita y recopila en esta caja de madera todo lo que sucedió en torno a la concepción del disco Fading Trails (2006). Esto es, tres sesiones de grabación junto a su banda Magnolia Electric Co. y una más en solitario, en la que sale a relucir el estilo, pegado a la tierra, de una generación de músicos estadounidenses que en torno al country-rock han logrado, haciendo esencialmente lo mismo que sus mayores, crear la banda sonora que mejor se ajusta a los desajustes de estos tiempos convulsos.

Varios artistas Love is the song we sing: San Francisco Nuggets 1965-1970

Con el cuarto episodio en la serie Nuggets, la veterana marca especializada en desenterrar tesoros en torno a la psicodelia llegaba este verano a tratar un asunto primordial (el hippismo) a tiempo para conmemorar el cuarenta aniversario del Verano del Amor. El atractivo se repite con respecto a los tres esfuerzos anteriores; conseguir aunar material más o menos conocido (Youngbloods, Moby Grape o Grateful Dead) con gemas extrañas hasta para el propio y muy legendario crítico Greil Marcus (que vivió en ese tiempo y en aquel lugar). No es novedad el mimo con el que se aborda el trabajo. Sí, la presentación en formato de libro. -

Sobre la firma

Iker Seisdedos

Es corresponsal de EL PAÍS en Washington. Licenciado en Derecho Económico por la Universidad de Deusto y máster de Periodismo UAM / EL PAÍS, trabaja en el diario desde 2004, casi siempre vinculado al área cultural. Tras su paso por las secciones El Viajero, Tentaciones y El País Semanal, ha sido redactor jefe de Domingo, Ideas, Cultura y Babelia.

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