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Crónica:LA CALLE | No funciona

Vuelva mañana

Renfe no para. Cuando no se avería un tren de Cercanías, tiene problemas por culpa del Adif. Es cierto, como se quejan su responsables, que recibe las bofetadas que deberían ser para otros, porque el personal aún no es consciente de que la vieja Renfe son hoy dos empresas diferentes: la que se sigue llamando Renfe y el Adif. La primera gestiona los trenes, la segunda, en cambio, se ha hecho cargo de vías, estaciones e instalaciones. Y sin embargo, hay cosas que son culpa de Renfe. La de siempre. Una de ellas, según explica el lector P. B., es la imposibilidad de adquirir billetes para las líneas de media distancia con días de antelación. El lector fue una tarde, con todo su entusiasmo, a comprar un billete para Móra la Nova, adonde pensaba viajar unos días más tarde. Se quedó con las ganas. Ese servicio no existe.

Renfe vende billetes anticipados de larga distancia, pero no para los antiguos regionales (hoy llamados de media distancia). El motivo, razona un portavoz de la empresa, es que estos trenes no tienen limitación de pasajeros. Es decir, cualquiera que tenga billete puede subirse al tren, aunque no haya plazas de asiento. Ocurre lo mismo que con los trenes de Cercanías porque, en realidad, ambos prestan el mismo tipo de servicio. De hecho, tanto los billetes de Cercanías como los de media distancia tienen subvención, dado que se consideran, lo que no ocurre con el largo recorrido, un servicio público esencial.

P. B. entiende los razonamientos, pero le parece, con todo, muy raro que las máquinas no puedan expender un billete adelantado. En este caso era para él, pero razona que podía haber sido para su madre, ya mayor, a la que hubiera querido evitar los trámites innecesarios el día del viaje, además de poder reservarle una plaza de asiento. Renfe también comprende al usuario, pero lo que hay es lo que hay. Y lo que hay es que no se venden billetes con anticipación ni se reservan asientos. "Siempre puede", añadió el portavoz, "acudir a la primera estación de la ruta si desea asegurarse el asiento". Esto sirve para quienes viven en las cabeceras de servicio, sobre todo en Barcelona, pero no sirve para quien vive en la mitad de la línea.

Para quejas sobre las administraciones y empresas públicas dirigirse a catalunya@elpais.es a la atención de Francesc Arroyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2008