Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Análisis:A la parrilla

Estreno en la Red

Mediametrie ha hecho un estudio en nueve países, entre ellos España, sobre los contenidos televisivos. A la hora de las conclusiones destacan, entre otras, el aumento de los premios en los concursos. Diez millones de dólares en la CBS o una mensualidad vitalicia en la ABC. Sube la cuantía pero baja la exigencia para ganar: intuición y, eso sí, suerte. Otro trazo destacable es que se ponen menos cortinajes para tratar el sexo en las ficciones (Californication o Skins), la mujer tiene un papel menos subordinado en los relatos y hay una perenne pasión por historias de ricos, no para envidiarlos sino para descuartizarlos.

En la nota del estudio no se habla de Internet como la nueva pantalla que ya es. Ayer mismo, Antena 3 estrenó la temporada de Los hombres de Paco en la Red un día antes que la emisión tradicional. Es un episodio realmente movido. Para verlo había que conseguir lo que llamaban exageradamente, y poco ajustado al medio, un "pase VIP", que consistía en contemplar el anuncio del patrocinador. Un anuncio que se repetía al inicio de cada una de las seis entregas en que estaba cortado el episodio para una mejor distribución. Podía verse la pantalla entera para disfrute de esta nueva especie que es el internauta televidente.

Este Internet no existía hace 30 años. La Sexta repasó lo que ha cambiado la España democrática. El primer episodio de Que 30 años no es nada sirvió a los mayores para recordar algunas intemperies, cosa muy saludable para curarse la nostalgia, y a los más jóvenes para descubrir que no había teléfonos móviles o que la mejor videoconsola era una Atari. Una España, ahora, mejor que cada cual vive a su manera. Fraga recordaba que se rezaba el rosario en familia cada noche, y, ahora, con las nuevas tecnologías, cada uno se encierra en su cuarto con su pantalla, no forzosamente un televisor. No sé si constataba un hecho o lo lamentaba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de enero de 2008