Dos millones de El Niño para el imputado Fabra

Los dos primeros premios dejan 160 millones de euros en Castellón y Reus

El Niño viajó ayer al este, y extendió su estela millonaria en un radio de tan sólo 200 kilómetros. El 87.657, el primer premio, dejó 110 millones en Castellón y el segundo, el 71.098, repartió 50 millones en Reus (Tarragona), principalmente en la pequeña población de La Bisbal de Falset. Este año, los españoles gastaron en este tradicional sorteo de lotería unos 779 millones, un 3,52% más que el año anterior; y cada español invirtió en suerte una media de 17 euros.

El presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, del PP, imputado por la posible comisión de varios delitos contra la Administración pública y fraude fiscal, fue uno de los agraciados con un mayor porcentaje del primer premio. Fuentes de su entorno confirmaron que adquirió 10 décimos del número 87.657, lo que supone dos millones de euros en premio.

Un décimo con una esquina dañada fue el motivo por el que Monserrat Esteve, lotera de la castellonense administración número 3, se quedó con el billete del número 87.657 para compartirlo con una amiga. "La gente es muy supersticiosa y no quiere décimos rotos aunque sean válidos", desveló ayer después de enterarse de que le habían tocado 200.000 euros. Sin embargo, su felicidad no fue sólo por su premio, sino porque en su administración vendió íntegramente el primer premio. "Ha estado muy repartido", aseguró con voz entrecortada la lotera, que el año pasado ya vendió un cuarto premio de la lotería de Navidad.

De esta administración, ubicada en una de las plazas más céntricas de la ciudad, salieron las 55 series del número agraciado, que vende desde hace 20 años. Algo más de 10 series fueron para el bar Sol, de la misma capital de La Plana, abonado desde hace tres años al número. El propietario del local, Manuel Alvés, desveló que la suerte ha viajado, ya que repartió algunos décimos entre familiares que viven en Galicia. Entre 15 y 20 series más fueron a parar a la Cofradía del Cristo de Medinaceli, que repartió los décimos en papeletas, con lo que el número de agraciados se extiende aún más.

En Reus, la Bisbal de Falset (Priorat) pasó ayer de ser uno de los pueblos con menor renta per cápita de la demarcación de Tarragona a, quizá, el más rico. Cada una de las familias de este municipio de 250 habitantes, que basa su economía en la producción de aceite, tenía al menos un décimo del segundo premio. Este municipio se repartió unos 20 millones de los 50 que vendió la administración número 6 de Reus, donde cayó íntegramente el segundo premio.

"Nos ha tocado a todo el pueblo, cada familia tiene al menos un décimo", decía ayer eufórico el alcalde, Lluís Masip. La entidad cultural Ateneu Bisbalenc, de la que cada habitante es socio, todos los años compra lotería en esa administración y a menudo hace participaciones, pero la casualidad hizo que este año decidieran repartir décimos enteros. El lotero agraciado, Òscar Bausà, explicó ayer que de las 55 series del número tuvo que retornar cinco porque no se vendieron. El resto, íntegramente se ha vendido en ventanilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 06 de enero de 2008.

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