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Llamazares acusa al PSOE de desmovilizar al electorado

Sentado junto a Oskar Lafontaine, actual referente del espectro político europeo situado a la izquierda de la socialdemocracia, Gaspar Llamazares cargó ayer contra el "giro al centro" emprendido últimamente por el PSOE. El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno alertó de que el golpe de timón socialista certifica la "renuncia al cambio social" y "desmoviliza" al electorado de izquierdas, además de otorgar una "coartada" al PP, también inmerso en la búsqueda del voto centrista, para "camuflarse de moderación, cuando es extremista".

Llamazares apeló a lo conseguido por Lafontaine en su etapa de ministro en Alemania (1998-1999), cuando fue "artífice" de la coalición de gobierno entre socialdemócratas y verdes, para defender su proyecto de "izquierda plural", que "fusiona" la tradición socialista con el ecologismo. La visita de Lafontaine, que se posicionó a favor de regular los mercados y reforzar el sector público en lugar de privatizarlo, se enmarca en un foro convocado por IU para preparar su programa electoral en política exterior.

Pulso del PCE

El problema de Llamazares es que, mientras Lafontaine ha logrado unir a socialdemócratas desencantados y poscomunistas en Alemania, en el seno de IU corren tiempos revueltos. Dirigentes del PCE están recogiendo firmas para pedir la convocatoria, antes del próximo 12 de enero, de un Consejo Político extraordinario en el que se discuta la resolución aprobada el pasado día 18 por la Presidencia Federal. Con esa resolución, el coordinador general consiguió tres cosas: apartó de la dirección de IU a tres cargos del PCE, anunció una revisión de los censos de militantes (que previsiblemente rebajará el peso de las federaciones controladas por los comunistas) e impuso la celebración de primarias en la federación valenciana, algo a lo que ésta -muy crítica con Llamazares- se opone.

Los miembros del sector crítico que han promovido la recogida de firmas ciñen su protesta a esta última decisión, que tachan de acto "ilegal" y "antidemocrático" del coordinador. Aseguran que, según los Estatutos de IU, la Presidencia no puede imponer unas primarias a una federación, sino que eso debe aprobarse en un Consejo Político convocado "con carácter de urgencia". La disputa por Valencia es clave porque IU tiene allí a uno de sus tres diputados en el Congreso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2007