Quintana celebra en Ponteceso el centenario del himno gallego

Dirigentes populares se reclaman "garantes del galleguismo"

Cien años años después de que el poema Os Pinos sonase en el gran teatro de La Habana, el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, programaron ayer sendos homenajes para conmemorar el primer centenario del himno gallego. Desde Ponteceso, Anxo Quintana proclamó que "sólo una obra sentida por el pueblo podía perdurar durante cien años", durante el primero de los actos conmemorativos del centenario de la interpretación del himno de Galicia a los que asistió ayer. "La fuerza simbólica y patriótica de su letra permitió que su oficialidad emocional se impusiese a la formal, hasta su reconocimiento en el actual Estatuto de Autonomía", aseguró el vicepresidente en un breve discurso que leyó ante cientos de escolares a pocos metros de la casa donde nació Eduardo Pondal.

Quintana afirmó que el autor de Os pinos "supo plasmar con palabras el sentimiento y las aspiraciones de la nación gallega, que ya crecían en aquella época. Supo trascender la categoría de poema para convertirlo en un canto en el que se reconoce e identifica el pueblo gallego. Esa es la materia con la que se construyen los himnos". Quintana apuntó como objetivo que el himno no sólo sea conocido, sino valorado e interpretado por los ciudadanos.

Acompañado del alcalde, José Luis Fondo (PP) y de personalidades de la cultura como el escritor Xosé Neira Vilas, realizó una ofrenda floral en el monumento al poeta. El acto incluyó una lectura de poemas por parte de escolares, y finalizó con el canto del himno, coreando la interpretación de la gaiteira Susana Seivane. Por la tarde Quintana intervino en una velada en el Teatro Rosalía de A Coruña, titulada A nosa voz pregoa a la que asistieron 500 representantes de la cultura, la economía y la política gallega.

Homenaje del PP

El PP, por su parte, reivindicó ayer en Ourense el galleguismo, la bandera, el escudo, el Estatuto de Autonomía y la consecución, hace más de 20 años, de la mayor parte de las transferencias del Gobierno autónomo. El presidente de los populares gallegos, Alberto Núñez Feijóo, reclamó para "el partido mayoritario de Galicia" la obtención de estos logros y abogó por un "galleguismo constitucional y reformista" aglutinado en torno al himno, "de clara función integradora". En este papel de garante de la la autonomía, Feijóo llamó a todas las organizaciones políticas "para que no se aparten del himno".

"Vamos a ser fieles al galleguismo histórico", proclamó aclarando que el PP es un partido que cree en el autogobierno. Feijóo citó como referente a la Generación Nós y a los "perseguidos por ignorantes, imbéciles y oscuros en los años de la dictadura" y reivindicó la voluntad popular frente a "caudillos, héroes o salvapatrias". El líder popular destacó que "la libertad que trajo la autonomía conseguida en el gobierno de Albor" no se recrea en "un pasado mejor ni en el caciquismo, por suerte superado".

El acto del PP, celebrado en la Alameda orensana y boicoteado por representantes del comité de la TVG que irrumpieron denunciando el bloqueo de los populares a las oposiciones del ente público, tuvo como anfitrión al presidente provincial, José Luis Baltar que puso al servicio del evento la Real Banda de Gaitas de la Diputación.

Alcaldes de las cuatro provincias, los presidentes de las dos diputaciones presididas por este partido y otros cargos fueron recibidos bajo los acordes de pasodobles interpretados por las bandas de los ayuntamientos populares. Posteriormente la cantante María do Ceo interpretó una versión de Negra Sombra y, como colofón, sonó el himno gallego.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 20 de diciembre de 2007.