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Valderas pierde el pulso interno y es relegado de la lista de IU en Sevilla

El líder del CUT Sánchez Gordillo será el número uno de la capital andaluza

Para ese viaje no hacían falta alforjas. Ni la portavoz parlamentaria de IU, Concha Caballero, será la cabeza de lista de la federación por Sevilla, ni tampoco el coordinador andaluz, Diego Valderas. Al final se ha consumado la opción que empezó siendo sólo un órdago en el laberinto de negociaciones para hacerse con la mejor plaza electoral de Izquierda Unida, y el primer puesto de Sevilla -la agrupación con más fuste de la federación de toda España- lo ocupará el 9 de marzo Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda y líder del CUT. El propio Valderas lo anunció de manera solemne un par de horas antes de que comenzara la asamblea extraordinaria de Matalascañas, que finaliza hoy, y de la que saldrán proclamadas todas las candidaturas al Parlamento y Congreso de los Diputados.

Los votos de la CUT podrían ser decisivos contra Llamazares

En el camino se ha quedado Concha Caballero, referente del sector crítico

Para ese viaje no hacían falta alforjas. Ni la portavoz parlamentaria de IU, Concha Caballero, será la cabeza de lista de la federación por Sevilla, ni tampoco el coordinador andaluz, Diego Valderas. Al final se ha consumado la opción que empezó siendo sólo un órdago en el laberinto de negociaciones para hacerse con la mejor plaza electoral de Izquierda Unida, y el primer puesto de Sevilla -la agrupación con más fuste de la federación de toda España- lo ocupará el 9 de marzo Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda y líder del CUT. El propio Valderas lo anunció de manera solemne un par de horas antes de que comenzara la asamblea extraordinaria de Matalascañas, que finaliza hoy, y de la que saldrán proclamadas todas las candidaturas al Parlamento y Congreso de los Diputados.

Quiso presentar tal desenlace como una iniciativa suya, respaldada por la "generosidad" del resto de la organización, aunque entre sus afines nadie trató de edulcorar el alcance de esta salida: ha perdido el pulso para ser cartel de Sevilla, tras quedarse en las últimas dos elecciones a pocos votos de conseguir el escaño en su provincia de origen, Huelva, por la que concurrirá de nuevo. Esto significa que, según las expectativas electorales a la que conducen los diversos sondeos de opinión, el coordinador y candidato a la presidencia de la Junta -su nominación se mantiene en pie- puede quedarse una vez más fuera del Parlamento autonómico.

De manera que se vuelve al principio, aunque en el camino se ha quedado Concha Caballero, la diputada de Sevilla y referente del sector crítico a la dirección andaluza, que dio un portazo a mitad del conflicto y renunció a ir en ninguna lista (autonómicas y generales), después de ser cuestionada por la cúpula de IU en su propósito de que dejara el hueco a Valderas. Caballero ha sido en esta legislatura la cara de la reforma del Estatuto de autonomía y uno de los activos más sólidos de la organización andaluza.

También se ha perdido la oportunidad de rentabilizar ante el electorado el trabajo hecho en estos cuatro años. En eso coinciden los dirigentes de los dos sectores -oficialistas, que apoya el PCE, y críticos- y, por el contrario, se ha acumulado mucho desgaste y mala imagen.

El telón de fondo de la enrevesada crisis de IU en Andalucía es la disputa en el ámbito federal entre el coordinador federal, Gaspar Llamazares, y el PCE, que lideran Francisco Frutos y el andaluz Felipe Alcaraz. Todos los actores tienen la vista puesta en el día después de la doble cita electoral, tras la que se librará un batalla a cuchillo entre los críticos de allí (los comunistas) y la dirección. Los votos de la CUT, dicen algunos dirigentes, podrían ser decisivos para derrocar a Llamazares y el PCE no quiere estar a mal con ellos por si hacen falta.

La proclamación de Juan Manuel Sánchez Gordillo es una carambola que nunca había estado en las quinielas de las candidaturas. Sencillamente era un escenario que no se contemplaba, ni siquiera por el propio interesado.Desde el día siguiente de las elecciones de 2004, la cuestión de por dónde se presentaría Valderas para garantizarse un escaño estaba encima de la mesa. Pero el tiempo se echó encima y no se entabló negociación alguna hasta que el PCA de Sevilla manifestó su clara oposición a Caballero. Para desbancar a la portavoz, los comunistas buscaron el acuerdo con la CUT, tradicionalmente aliada a los críticos de Sevilla.

El empeño fue tal que el comité central del PCA sevillano aprobó formalmente entregar la cabeza de lista a Sánchez Gordillo y enviar a Valderas a Huelva.

No hubo pacto. Miembros de la CUT dicen que porque Gordillo no obtuvo el respaldo en su partido, reticente a asociarse con el PCE, del que siempre han estado alejados; otros dirigentes comunistas sostienen que la cúpula de IU se negó a garantizar el puesto al líder de la formación jornalera. Lo cierto es que Juan Manuel Sánchez Gordillo desde momento se bajó del puesto. La retirada de Concha Caballero le llevó a ser el único candidato de la mayoría sevillana en las primarias y ganó por un 75%.

Llegados a este punto, el pronunciamiento de las bases ha sido inamovible. Aunque la asamblea andaluza tiene la potestad de alterar las listas que vienen de las provincias, el temor a llevar el conflicto a las mismas puertas de los comicios ha podido más. Además, la renuncia del presidente del PCE, Felipe Alcaraz, que fue rechazado en primarias en Sevilla para liderar la candidatura del Congreso, a seguir postulándose ha sido definitiva, sobre todo si se lee bien el motivo: "Hay que respetar la opinión de las asambleas provinciales". Sin el apoyo del PCE, a Valderas no le quedaba otra que ir por Huelva

Pese a que todo quedó resuelto incluso antes de que se iniciara la asamblea, la mayoría crítica no tenía sensación de triunfo. "Es todo una locura", dijo un dirigente. En la reunión de la ejecutiva que aprobó el acuerdo, Concha Caballero no votó en ningún sentido. La todavía portavoz tiene la intención de trabajar en el federal junto a Gaspar Llamazares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de diciembre de 2007