El AVE ahorrará 1.084 millones al año a la eurorregión Galicia-Portugal

El Eixo Atlántico estima que el futuro tren elevará en un 0,7% la riqueza

El tren de alta velocidad, el denominado AVE, entre Galicia y el Norte de Portugal ahorrará 1.084 millones de euros anuales a los ciudadanos de la eurorregión. Un estudio elaborado por el Eixo Atlántico, organismo que reúne a las principales ciudades a ambos lados de la frontera, calcula además que el AVE tendrá un impacto económico muy potente, con un crecimiento del 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB) del noroeste peninsular.

El tren rápido entre A Coruña y Oporto está todavía en su primera fase de construcción en Galicia y en etapa de anteproyecto en el lado portugués. El estudio del Eixo Atlántico estima que sólo la construcción del AVE (en el plazo de tiempo final que resulte) generará 100.000 puestos de trabajo directos en sus obras directas, de los que unos 10.000 empleos serán permanentes. Además, la infraestructura creará un valor añadido bruto (VAB) de 5.660 millones de euros para aumentar la riqueza de la eurorregión.

Las obras del tren generarán 100.000 puestos de trabajo directos eventuales

Los cálculos de ahorro han sido realizados sólo en comparación a la situación actual (carreteras, autopistas y ferrocarril actual), contabilizando los costes de peajes, tiempos, combustibles, seguridad y comodidad. Según el estudio el AVE ahorrará una media de 225 minutos anuales en tiempo a cada habitante de la eurorregión; 828 millones de euros de ahorro a los usuarios que se desplazan por trabajo o negocios; y 256 millones de euros a los que lo hacen por ocio o turismo.

El informe del Eixo Atlántico ha sido elaborado con datos de 2006, y atendiendo al número de coches, camiones y trenes que cruzan a diario la frontera, el punto de paso más transitado en todo el límite entre Portugal y España. Los datos únicamente incluyen efectos económicos directos, ya que los alcaldes del Eixo Atlántico entienden que el tren de alta velocidad originará tráficos inducidos de personas y mercancías, así como intercambios más potentes al conectar los aeropuertos y puertos de Galicia y el Norte de Portugal.

De hecho, en la actualidad el tren entre Galicia y Portugal es prácticamente inerte y no absorbe más que el 4% de los desplazamientos de personas y mercancías a ambos lados del Miño. El propio estudio subraya que la razón está en su obsolescencia: viajar entre A Coruña y Oporto en el actual tren incurre en una media de 6,5 horas, incluyendo un cambio obligatorio de ferrocarril en la estación de Vigo.

A Coruña y Oporto están separadas por unos 375 kilómetros de distancia, lo que coloca al tren gallego-portugués en una media de 57 kilómetros por hora y lo convierten en uno de los trenes más lentos y poco utilizados de la Unión Europea.

El estudio se denomina Evaluación del grado de ejecución del Mapa de Infraestructuras del Eixo Atlántico 2000-2007 y ha sido redactado conjuntamente por los profesores de la Universidade de Vigo, Xulio X. Pardellas y Nemesio Pereira, así como por los de la Universidade de Porto, Antonio Manuel Figueiredo y Daniel Miranda.

La auditoría de las infraestructuras fue remitida la pasada semana a los responsables de obras públicas de la Xunta y del Gobierno de Portugal. El Eixo Atlántico también envió una carta personal al presidente del Gobierno gallego, Emilio Pérez Touriño, al que, además de adjuntarle el estudio, le muestran la disposición de todas las ciudades de la eurorregión a colaborar con los principales proyectos de tren y carreteras.

El documento admite que el tramo gallego del AVE del Eje Atlántico está en construcción en toda su zona central, "aunque no podrá entrar en funcionamiento al menos hasta 2010" y que la zona portuguesa sólo ha avanzado a la fase de "estudio informativo".

El Eixo Atlántico do Noroeste Peninsular agrupa a las 18 principales ciudades de la eurorregión, que suma 6,4 millones de habitantes y la octava parte del PIB de la península.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 10 de diciembre de 2007.