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Crónica:15ª jornada de Liga

Un remate y diez defensas

Chaparro vuelve al banquillo del Betis con una victoria sobre un Villarreal en horas bajas

Uno mira el calendario y hace cábalas. Resulta inevitable. En este campo tendré problemas, aquel rival será más asequible... Pero el fútbol es impredecible. Y el Villarreal lo sabe. Tras superar a rivales de enjundia, el conjunto castellonense lleva tres jornadas sin ganar y con tan sólo un punto ante tres adversarios que mucho tendrán que rascar para seguir en Primera. Como el Betis, que ayer se llevó tres puntos de El Madrigal con un remate y diez defensas.

Paco Chaparro cogió en la última jornada de la temporada pasada al Betis con el agua al cuello. Y logró que el conjunto verdiblanco se salvara del descenso con un agónico triunfo sobre el Racing. Esta vez, en una situación nuevamente complicada, le han dado más margen de maniobra con más de medio campeonato por delante.

VILLARREAL 0 - BETIS 1

Villarreal: Viera; Ángel (Pirès, m. 74) , Godín, Fuentes, Capdevila; Cazorla, Senna, Bruno (Cani, m. 46), Matías Fernández; Guille Franco y Tomasson (Nihat, m. 62). No utilizados: Diego López; Venta, Cygan y Mavuba.

Betis: Ricardo; Ilic, Juanito, Rivas, Babic; Arzu; Edu, Rivera, Capi (Melli, m. 59), Mark González (Damià, m. 34); y Xisco. No utilizados: Casto; Caffa, Fernando, Lima y Sobis.

Gol: 0-1. M. 9. Capi remata completamente solo, de cabeza, un centro desde la izquierda de Xisco.

Árbitro: Turienzo Álvarez. Mostró la tarjeta amarilla a Guille Franco, Ángel, Arzu, Xisco y Ricardo.

El Madrigal: unos 18.000 espectadores.

El nuevo técnico del Betis pensó que no era cuestión de hacer cambios radicales. La impronta defensiva del destituido Cúper resulta difícil de borrar. El Betis salió con un único delantero, si por tal se entiende a Xisco. Con un centrocampista, Arzu, ante los centrales. Y con otra línea de cuatro por delante. Para pocas alegrías está el patio.

El planteamiento conservador del Betis tuvo su efecto contrario apenas alcanzados los diez primeros minutos. En un ataque del conjunto andaluz por la banda izquierda, Xisco centró un balón al punto de penalti que acudió a rematar Capi. Sorprendido por no encontrar opositor alguno -los dos centrales del Villarreal acudieron a anular la misma referencia-, Capi remató de cabeza sin nadie que le molestara.

Los errores en la defensa, focalizado en los centrales, están amargando en las últimas jornadas al Villarreal, que también ha perdido lucidez y acierto en el ataque. Al conjunto castellonense le da por sestear en muchos inicios, contagiado por el amistoso y pacífico ambiente que se vive en El Madrigal. A Pellegrini le dio por alinear a dos delanteros referencia como Tomasson y Guille Franco. Ayudó al enredo en el ataque el juntar a dos jugadores similares. Tampoco clarificó la presencia de Matías Fernández, que tuvo la oportunidad de salir de inicio. El chileno parece que aún no tiene cuajo como futbolista para coger los galones desde el primer instante. Amplifica sus prestaciones cuando aparece en los segundos actos, a medida que se agrietan los encuentros.

El Betis obtuvo lo que buscó -seguramente más-, lo que dio pábulo para racionalizar su coartada. Al Villarreal le costó entrar en el partido y, cuando lo hizo, al final de la primera mitad, acorraló al cuadro sevillano, que fue perdiendo firmeza en sus acciones a la vez que reculaba hacia su portero, Ricardo, que realizó una espléndida parada a disparo de Matías Fernández. Por si quedaban dudas, Chaparro retiró a Capi, el autor del gol, para introducir un defensa, Melli, al poco de reanudarse el encuentro. Señal inequívoca. Minar el juego del Villarreal era la consigna. Y lo logró. Abrazado a su portero, consiguió tres puntos inesperados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de diciembre de 2007