Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Denegado el tercer grado a los empresarios de El Ejido que agredieron a tres inmigrantes

La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha denegado la concesión del tercer grado -régimen de semilibertad- a los empresarios ejidenses Francisco Palenzuela y Juan Antonio Fernández, condenados por agredir y detener a tres inmigrantes en diciembre de 1997.

La medida fue propuesta por el centro penitenciario del Acebuche, donde cumplen condena desde agosto de 2005. "De su conducta global no se desprende una evolución suficientemente favorable", argumenta Instituciones Penitenciaras en la resolución.

Los hechos por los que fueron condenados ocurrieron el 11 de diciembre de hace diez años, cuando golpearon por varias horas con palos y bates de béisbol a tres ciudadanos de origen magrebí a los que, previamente, retuvieron contra su voluntad al considerarles autores de varios robos cometidos en un almacén propiedad de Palenzuela.

El centro pidió el tercer grado por la buena conducta, personalidad y capacidad de integración de los empresarios. Instituciones Penitenciarias, por el contrario, considera que los reclusos, condenados a 15 años de prisión en marzo de 2002 por la Audiencia Provincial de Almería -la sentencia fue ratificada dos años después por el Tribunal Supremo- no se pueden beneficiar de la medida por el largo periodo de condena que les resta por cumplir y por no haber satisfecho por completo sus responsabilidades civiles.

Los empresarios disfrutan dese junio del segundo grado, que les permite gozar de tres salidas semanales para atender asuntos familiares o laborales.

El rechazo de Instituciones Penitenciarias será recurrido ante el Juzgado de Vigilancia. Los letrados que representan a Palenzuela y a Fernández han optado por incluir en su petición, que se materializará en los próximos días, según ha confirmado la familia de los penados, un escrito en el que 180 inmigrantes que cumplen también condena en El Acebuche muestran su respaldo al indulto mediante la rúbrica de un documento en el que tildan literalmente de "buenos compañeros y excelentes personas" a los dos empresarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de diciembre de 2007