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Reportaje:

Debú discográfico con 82 años

Señora Carmen, componente del grupo Malvela, graba su primer disco en solitario

"Ahí, al lado de esas escaleras, grabamos el anterior videoclip". Podrían ser las explicaciones de cualquier banda de rock que triunfa en las listas de la MTV, pero en realidad son las de Carmen Pérez Navasal, popularmente conocida como Señora Carmen que, con 82 años, ultima el lanzamiento de su primer disco como solista.

Con su pañuelo anudado al cuello y su bolso colgado del brazo, Señora Carmen podría pasar desapercibida en una excursión de pensionistas, como si fuese una de nuestras madres o abuelas de la Galicia rural, sólo que los estudios de grabación ya comienzan a ser familiares para ella. Lo que no podría ni imaginarse es que alguna vez grabaría un disco como solista, y mucho menos verse envuelta, en una vorágine de actuaciones, entrevistas, fotografías e incluso poses diversas para la realización de videoclips.

"A mí el grupo me dio la vida, me hace estar activa, me animan mucho"

Una forma de cantar emocionante y heredada de otra época

Bajo la mirada protectora de su descubridora y productora, la cantante Uxía Senlle, Señora Carmen se mueve con familiaridad por los estudios Casa de Tolos en Gondomar, donde ultima la grabación de su disco, coproducido también por Segundo Grandío, ex componente de Siniestro Total. Después de haber participado en dos trabajos con el grupo Malvela, a la artista debutante ya no le asusta el estudio: "La primera vez pensé que eso de grabar era dificilísimo, pero ahora ya sé cómo es, un remiendo por aquí, otro por allí, cortan, cosen y con las máquinas hacen lo que quieren. Eso no es un trabajo complicado para mí", explica con total naturalidad, a la vez que recuerda que "en esta vida ya hice de todo, y cosas mucho más difíciles que cantar".

Después de una vida de muchos sacrificios, trabajando duro en el campo, o caminando hasta 15 kilómetros de feria en feria cargando con ovejas a cuestas, se entiende que la grabación de un disco sea para ella casi una diversión. Tras jubilarse de su último trabajo, como vendedora de fruta, se disponía a disfrutar plácidamente de la vejez, hasta que se cruzó en su camino un curso de canto, en su aldea de Sanguiñeda, en el ayuntamiento de Mos.

De ese núcleo, impulsado también por Uxía, nació hace diez años el grupo de cantareiras Malvela, que ha publicado dos discos y realizado multitud de actuaciones por toda Galicia, Euskadi, Madrid o Portugal. "Si no existiesen las Malvela, yo ya estaría medio chocha. A mí el grupo me dio la vida, me hace estar activa, me animan mucho y como soy la mayor de todas, están todo el tiempo pendientes de mí, estoy muy agradecida a todas", confiesa emocionada, aunque reconoce que, al principio, se resistió a entrar en el grupo: "Yo no quería ir y me llevaron engañada, para que cantase las viejas canciones decían, y acabé cantando las viejas y las nuevas, ya no me dejaron salir".

Por lo que se puede comprobar, sus compañeras de grupo hicieron bien en atraparla y en animarla para que grabase su disco. "Tratamos de buscar para ella unos temas que mantuviesen la melodía, y buscar otras letras tradicionales con las que se pudiese repasar la memoria de su vida, en relación con el campo y las épocas duras", explica Ana Senlle, compañera de Señora Carmen en Malvela y coordinadora musical del disco, que llevará por título Na flor dos meus anos, y estará en el mercado a principios de diciembre. El disco se venderá con textos de Fran Alonso.

El resultado de este trabajo es un disco emocionante, con unos magníficos arreglos, y con una forma de cantar heredada de otra época. A lo largo de 11 temas, hay colaboraciones de artistas consagrados como Dulce Pontes, Xosé Manuel Budiño o la propia Uxía, además de una colaboración muy especial que cierra el disco: la del Señor Andrés, marido de la artista. "Menos mal que empezó a ser artista de mayor, que si todo esto la pilla de joven seguro que me abandonaba y se iba por ahí con otro", bromea el Señor Andrés, con la complicidad de su esposa, que no duda en replicar: "Antes era él quien iba a jugar la partida al bar y me dejaba sola, y ahora soy yo la que voy a actuar por ahí y él se tiene que quedar en casa".

Pero no todo son actuaciones, porque en el día a día, Señora Carmen, que ya tiene 12 nietos y diez bisnietos, sigue haciendo la comida para hasta una docena de personas que comen cada día en su casa. Y por las tardes trabaja un poco en la huerta, mientras pone la radio en la ventana y sube el volumen para escuchar sus discos favoritos. "La música me alegra la vida y me hace sentirme acompañada, tanto pongo Treixadura como Manolo Escobar", confiesa mientras espera ilusionada, a los 82 años, la salida de su primer disco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de noviembre de 2007