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Sanz no logra la jefatura del Comité Militar de la OTAN

El general español perdió la votación frente a un almirante italiano

España perdió ayer la carrera por la presidencia del Comité Militar de la OTAN que ganó el almirante italiano Giampaolo Di Paola, quien asumirá el cargo en junio de 2008 para un periodo de tres años. El marino libró el sprint con un general polaco, después de que el español Félix Sanz, jefe del Estado Mayor de la Defensa, cayera en la primera vuelta. El general Sanz dijo no sentirse decepcionado por la derrota, que aceptó con entereza castrense: "España pide un servicio adicional y se presta".

La candidatura del general Sanz fue presentada a finales de agosto con ánimo de conseguir para España un cargo que nunca ha ocupado en los 25 años que lleva en la OTAN, donde tampoco ha tenido puestos relevantes, con la excepción de la Secretaría General que ocupó Javier Solana entre 1995 y 1999. El presidente del Comité Militar es el principal consejero castrense del secretario general y el canal por el que la opinión de los jefes de Estado Mayor de la Defensa aliados se eleva a los órganos de decisión política s de la OTAN.

La profesionalidad de los tres candidatos fue valorada ayer por todas las fuentes, pero la Alianza Atlántica vive absorbida por la guerra de Afganistán y en ese terreno la candidatura española no podía competir con la italiana y la polaca. España cuenta con 740 soldados en el país asiático, frente a los 2.400 italianos y más de 1.000 polacos, que no están sometidos a restricciones operativas, el gran caballo de batalla de los comandantes militares sobre el terreno.

España no podía competir con semejantes rivales y se notó. Sanz sólo obtuvo cuatro votos, menos de los que se esperaba, por lo que quedó descartado.

El almirante Di Paola y el general Franciszek Gagor disputaron la final. Una vez el italiano consiguió los 14 votos que dan la mayoría -en la votación participaban los máximos jefes militares de los 26 países miembros de la organización- se suspendió el recuento. Para entonces, el aspirante polaco contaba con el apoyo de 10 países.

"No estoy decepcionado. Ha sido un servicio como otro cualquiera", comentó luego Sanz. "He representado a España con toda la dignidad de que he sido capaz. Había tres candidatos y sólo podía salir uno". El general no quiso opinar sobre si el distinto grado de compromiso de cada país en Afganistán afectó a las posibilidades de su candidatura.

El Gobierno italiano se movilizó a fondo a favor de su candidato, lo mismo que el polaco lo hizo por el general Gagor, que partía como favorito. Varsovia presentaba la candidatura como la ocasión para un gran reconocimiento aliado hacia uno de los países de la ampliación de la OTAN hacia el Este, además de la contrapartida lógica a su participación en operaciones y su fidelidad a EE UU. El triunfo italiano dejó a Polonia en estado de choque. Algunas fuentes comentaban que Polonia es todavía un país bisoño que de ninguna manera puede hacer sombra a Italia.

En Madrid, el portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Defensa del Congreso, Fernando López Amor, atribuyó la derrota de Sanz a la "errática política exterior" del Gobierno. Tras recordar que se trata de una decisión técnica, Jesús Cuadrado, del PSOE, calificó de "absurda" esa crítica y recordó que el Gobierno de Aznar nunca presentó ningún candidato para el Comité Militar de la OTAN.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 2007