Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:12ª jornada de Liga

"Juego como bailo"

Robinho, feliz porque tiene la confianza del técnico y del público y se siente bien físicamente

Parecía uno de esos pinchadiscos que calientan las salas clandestinas de Río de Janeiro con música funky. Robinho salió del vestuario con andar sincopado, zapatillas de baloncesto, vaqueros de diseño, americana de sport y camiseta roja. Tímidamente, se fue soltando. Primero dijo banalidades. Después empezó a decir lo que sentía: "Jugar al fútbol es como bailar", aseguró; "para bailar bien hay que divertirse. Lo mismo pasa para jugar. Hoy nosotros saltamos al campo y nos lo estábamos pasando muy bien. Lamentablemente, el Mallorca nos metió dos goles y tuvimos que remontar. Pero a ver si seguimos así de regulares durante mucho tiempo. Mi sueño es ganar la final de la Champions".

"Soy un delantero y me he impuesto definir las jugadas, meter goles"

Robinho camina la senda que recorrió Ronaldinho hace cinco años. El país que los ha elevado a la categoría de ídolos contempla como el paulista se agranda mientras el gaucho se encoge peligrosamente. Las trayectorias son el reflejo del Madrid y el Barcelona. La influencia de Robinho en el partido de ayer resultó decisiva desde la jugada del primer gol, que empezó con un gran pase de Gago y terminó con Robinho desequilibrando y cabeceando el centro de Marcelo. Para los brasileños, marcar goles con la cabeza es motivo de hilaridad. Ayer, Robinho no fue la excepción. "Schuster me trata muy bien y Manolo Ruiz [el ayudante de campo del técnico] me ha hecho hincapié en que debo marcar más de cabeza", recordó; "por eso, cuando he metido el gol, me he ido hacia él para dedicárselo".

"Me encuentro muy bien físicamente", explicó Robinho; "además, noto que tengo la confianza del público y del entrenador. Schuster me deja jugar como a mí me gusta. Hoy he tenido la fortuna de meter dos goles importantes. Para mí, es un placer porque me he dado cuenta de que un jugador como yo necesita marcar. Soy un delantero y me he impuesto definir las jugadas. Hoy, por suerte, los goles nos han servido para afianzarnos como líderes".

Schuster, que de jugador exigió un trato diferencial, comprende perfectamente a Robinho cuando dice que requiere consideraciones particulares. "Robinho necesita ciertas cosas que otros jugadores no necesitan", dijo el técnico del Madrid, muy serio, para argumentar la regularidad que está exhibiendo el brasileño esta temporada; "él tiene que estar feliz para poder preocuparse de su trabajo y hacer su fútbol. Pero todavía le quedan algunas cositas que mejorar".

Schuster se congratuló de haber sabido proporcionar a Robinho el ambiente idóneo para que se exprese con naturalidad. "Está jugando a un nivel muy alto", dijo; "como se espera de alguien como él en el Madrid. En este club, los jugadores como Robinho tienen que estar para eso: para crear jugadas, marcar goles y desequilibrar. Hoy, Robinho ha estado en casi todas las jugadas importantes del partido. Le han tratado de parar, pero está en un gran momento de forma. Creo que está donde debe estar un futbolista de su categoría. Su actitud está siendo mucho mejor y eso se nota en las pérdidas de balón. Su reacción es muy positiva cuando el equipo hace la presión".

Gregorio Manzano, el técnico del Mallorca, dijo que se fue satisfecho con el espectáculo que ofrecieron Varela y Robinho en la banda, pero lamentó el tercer gol del Madrid. "Se ha visto un buen duelo", comentó; "lo que ocurre es que nosotros, con el 2-3, no hemos sabido mantener la posesión. Hemos ido a buscar el 2-4, Varela ha perdido el balón y Robinho lo ha aprovechado para irse de su marcaje y hacer el uno contra uno con Héctor. Quisimos frenarlo con el dos contra uno. Pero nos cogió al contragolpe".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de noviembre de 2007