Televisión

Cuatro, a la búsqueda de concursantes con talento

Nuria Roca conducirá las galas del nuevo espacio

Con Tienes talento, su nuevo programa de entretenimiento, Cuatro no cuestiona las habilidades de los concursantes, sino que anima a participar —como explica Fernando Jerez, director de antena de la cadena— a "cualquier persona, de cualquier edad y en cualquier categoría". El mejor ejemplo de esa "ausencia total de límites" es Paul Potts, un vendedor de teléfonos móviles galés inseguro, tímido y cargado de complejos que ganó en la edición británica con su interpretación de Nessun Dorma, el aria final de Turandot, de Puccini. Potts ha pasado por España dentro de la gira que le lleva de Estados Unidos a Australia.

La convocatoria está abierta a todo aquel dotado de un don especial: desde magos a ventrílocuos, mimos o contorsionistas. "Nosotros no decidimos qué es el talento, lo deciden los concursantes", apunta Bob Merrilees, consejero delegado de Grundy, la productora responsable del proyecto, y que también realizó en Cuatro Factor X. Ambos comparten creador: el gurú del entretenimiento Simon Cowell.

En Tienes talento cabe de todo. Merrilees aporta ejemplos de algunas de las versiones que ya se han emitido en otros 17 países, como Reino Unido, Estados Unidos o Francia: un aspirante se cambia 32 veces de ropa en menos de dos minutos; una mujer dirige una banda de gatos; un concursante presenta a su cerdo como concertista de piano.

El proceso de selección de participantes arranca el próximo 26 de noviembre en Santa Cruz de Tenerife y en Madrid, dentro de una gira que llevará a la caravana del jurado por 15 ciudades españolas. En una segunda fase, los aspirantes se enfrentarán, ante un teatro repleto de público, al veredicto que les permita clasificarse para las galas finales, que presentará Nuria Roca. Cuatro comenzará a emitir los castings a principios de 2008.

Potts es el padrino del programa. El paradigma de cómo "se hace realidad un sueño", y que para la estrella emergente era cantar ópera, "para lo que nací". Pero le faltaba "confianza", dejar de sentirse un "don nadie". "Ahora empiezo a sentir que soy alguien", afirma, todavía incapaz de vencer la timidez que le permita mirar a los ojos a sus interlocutores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de noviembre de 2007.