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Reportaje:

Las cuentas mal hechas

Vitoria ve peligrar uno de los principales proyectos de la ciudad por no estimar todos los costes

El proyecto estrella del plan especial de reforma del Casco Viejo de Vitoria se quedó ayer en suspenso. El aparcamiento para residentes de El Campillo, en lo alto de la colina medieval, requiere una inversión cercana a los 20 millones de euros, lo que eleva hasta casi 45.000 euros el coste de cada una de las 400 plazas previstas, ya que en principio las obras se iban a costear con la venta de parcelas.

El concejal de Urbanismo, el socialista Juan Carlos Alonso, hizo mal las cuentas cuando estimó que la obra iba costar apenas nueve millones, frente a los 19 como mínimo que detallaba una de las propuestas que se presentó al concurso público de asistencia técnica para redactar el proyecto. Ayer, tras reunirse los representantes municipales con los de esta constructora, también quedó claro que su presupuesto estaba en cierta medida inflado. En resumen, Alonso cifró el desfase en 4,6 millones.

El Ayuntamiento estimaba que la construcción de un aparcamiento en El Campillo se limitaría a realizar las plantas subterráneas y el túnel de acceso. Sin embargo, el proyecto va a ser mucho más complejo. Tanto, que hasta un concejal que asistió a la reunión de ayer de la Agencia de Renovación Urbana, sociedad encargada de llevar adelante el plan especial, llegó a afirmar: "Esto no es un aparcamiento; ¡es otra cosa!", mientras escuchaba atónito las explicaciones de los representantes de la empresa. Nadie se había acordado del coste de la urbanización, los accesos, la actualización del IPC, el forjado para levantar un edificio sobre el garaje... O el IVA, no incluido en los informes económicos que acompañaban al plan del casco medieval

Este plan especial del Casco Viejo fue aprobado en abril de 2005 con los votos favorables del PP, el PSE y el PNV, con el aparcamiento como proyecto clave para revitalizar la zona. Sólo había una discrepancia: la construcción del garaje subterráneo en una fase (con el consiguiente derribo inmediato del gaztetxe, como pedía el PP) o en dos. Detrás de la propuesta de asistencia técnica estudiada ayer, se encuentra el propio redactor del plan especial, el arquitecto Juan Adrián Bueno. La coincidencia es perfectamente legal, pero permite definir algunos matices en el caso.

Alonso reconoció ayer que se precipitó al cifrar el coste del aparcamiento en 9,33 millones, pero mostró su extrañeza, respaldada por técnicos municipales, porque el estudio económico de un plan urbano no incluya el IVA. O que la propuesta del equipo de Bueno haya tomado de base la solución más cara del plan especial, cuando el pliego de condiciones del concurso apostaba por la valorada en un millón menos.

Costes añadidos

El edil desglosó las cifras para explicar las diferencias entre las estimaciones del consistorio y la propuesta técnica. Se parte de ese desfase inicial de un millón, con lo que aparcamiento y túnel salen por 10,3 millones. A ello hay que sumar 1,84 millones en urbanización y accesos. Luego está la actualización de un 7,25% del IPC, entre la presentación del plan (abril de 2005) y la actualidad: 885.000 euros. El forjado para construir el edificio previsto sobre el garaje cuesta otros 1,29 millones. El proyecto suma en este momento 14,4 millones.

Y con el paso del tiempo ha cambiado la legislación: hay que sumar el incremento por el transporte y el canon de vertidos, que no operaba en el momento de la redacción: 1.142.000. Y, para terminar, las mejoras en las instalaciones de aparcamiento, como el guiado sobre superficie o la megafonía: 723.000 euros. En conclusión: 17,3 millones. Más el IVA, alrededor de 19 millones. Y si la obra se realiza por fases, un millón más.

Alonso mostraba ayer su perplejidad, mientras el PP pedía prudencia al hacer las cuentas e insistía en la construcción del garaje. Lo que está claro es que el Ayuntamiento deberá correr con parte de los gastos: el aparcamiento es necesario, pero cobrar 45.000 euros por plaza a vecinos de clase media-baja como los del casco medieval resulta imposible.

Respaldo necesario

El debate está sobre la mesa. El Ayuntamiento de Vitoria (cuando gobernaba el PP y, ahora, con el PSE) se las prometía felices cuando estimaba que podría pagar las obras del aparcamiento de El Campillo con la venta de las parcelas. La realidad es otra y parece que parte de los gastos se tendrán que incluir en los presupuestos de 2008: la construcción de esta infraestructura necesitará respaldo municipal, como sugirió el concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso.

Juan Adirián Bueno, el arquitecto redactor del plan especial y de la asistencia técnica para la redacción del proyecto, lo deja claro en su informe: "Es en el suelo urbano de nuestro casco medieval donde la inversión pública de la Administración cobra su mayor sentido con la acción social y revitalizadora que supone la rehabilitación integral". Dada su trascendencia, la orientación de este plan ha sido contestada por parte de los vecinos, lo que ha provocado demoras en su puesta en marcha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de octubre de 2007

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