Los militares birmanos cierran el país a cal y canto y bloquean el acceso a la Red
El primer ministro británico afirma que la represión ha causado decenas de muertos
La junta militar que gobierna Myanmar con puño de hierro desde hace 19 años cerró ayer a cal y canto el país con la intención de ahogar en el silencio las protestas populares que desde hace 11 días encabezan los monjes budistas en las principales ciudades del país. Las fuerzas de seguridad se desplegaron ayer en mayor número por las calles de la capital, Yangon, y clausuraron sin contemplaciones los cibercafés y los diarios digitales dirigidos por los exiliados. Una oportuna avería en un cable submarino permitió, además, cortar las líneas telefónicas, lo que completó el apagón informativo.
El primer ministro británico, Gordon Brown, declaró ayer que la represión de los militares puede haber causado ya decenas de muertos, y no los 15 que reconocen los generales.
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