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El PNV anuncia nuevos pasos para la unidad tras la renuncia de Imaz y Egibar

La Asamblea Nacional analiza la recuperación del poder institucional y soslaya los abandonos

El PNV continúa el proceso de recuperación de las heridas internas que han estado abiertas durante el mandato de Josu Jon Imaz y que el aún presidente ha pretendido atajar definitivamente con su renuncia a presentarse a la reelección. Horas antes de la Asamblea Nacional celebrada ayer, la secretaria de la ejecutiva, Josune Ariztondo, pronosticó que la retirada de Imaz es "el primer paso de otros muchos" para afianzar "la unidad y la cohesión del partido". Hasta el ex presidente Xabier Arzalluz, que en junio azuzaba a su delfín, Joseba Egibar, recordando que "las navajas están todas levantadas" en la pugna interna, admitió que "se ha logrado un acuerdo" que explicaría también la renuncia del rival de Imaz.

Las aguas en el PNV bajan ya mucho menos turbias y con un caudal mucho más controlado que el que amenazaba con hacer saltar las costuras del partido hace apenas un mes. Pero "no todo está hecho, consensuado y cerrado", según diversas fuentes consultadas por este periódico, como pretendía dar a entender Egibar a la hora de explicar esta semana su renuncia a postularse a la presidencia. Y aún queda por conocer las iniciativas sobre la consulta a la sociedad vasca que pueda plantear el lehendakari Ibarretxe el próximo viernes, en el debate de política general del Parlamento vasco. Ayer, el lehendakari simplemente dijo que "el liderazgo del partido se visualizará en ese pleno y en el Alderdi Eguna", según fuentes conocedoras de la reunión. Pero no avanzó ninguna clave de su discurso ante los asistentes.

La Asamblea Nacional, que duró menos de horas, celebrada en la sede peneuvista de Sabin Etxea había levantado una especial expectación, aunque en realidad el objetivo central de la misma era valorar el resultado de los pactos tras las elecciones locales y forales del 27 de mayo, donde el PNV volvió a retroceder, sobre todo en Guipúzcoa y Álava.

Imaz explicó a los asistentes que la gestión poselectoral ha permitido enjugar parte de ese retroceso (salvo en Navarra), al hacerse con el control de las tres diputaciones vascas -recuperando Álava, antes en manos del PP- y a gobernar en 126 de los 251 consistorios.

Aprender "la lección"

La Asamblea Nacional de ayer pretendía cerrar la que quedó abierta el pasado 1 de junio, cuando se valoraron los malos resultados, pero aún no se habían conformado los gobiernos en las diferentes instituciones locales y provinciales. En aquella reunión se abrió también formalmente el tortuoso y complicado proceso interno para la elección del presidente de la ejecutiva del partido (EBB) y de los ocho burukides designados directamente por la militancia. Un proceso que "dirigirá", subrayó Ariztondo en la asamblea, la Comisión de Garantías y Control. A preguntas de los asistentes se produjo un debate sobre el papel de los medios en el proceso interno y algunos pidieron mayor "discreción". Pero nadie preguntó sobre las renuncias de Imaz y Egibar.

Fue en la asamblea de junio en la que Iñigo Urkullu, el hombre llamado a dirigir el partido a partir del 2 de diciembre, aseguró que esperaba que el PNV hubiera aprendido "la lección" tras el enfrentamiento interno vivido hace cuatro años entre Egibar e Imaz, que le desangró a nivel interno y le debilitó políticamente.

Imaz, que vivió en primera línea la escisión de 1986, y no ha logrado cerrar la brecha abierta en el proceso de 2003, ha optado por sacrificar su continuidad en aras de la unidad del partido y con ese arriesgado movimiento ha arrastrado a su contrincante, el soberanista Egibar. Ayer todos parecían remar en la misma dirección y la Asamblea acabó con un sonoro aplauso. Antes, Ariztondo ponderó el "ejemplo" de Imaz y pronosticó que su retirada es "el primer paso de otros muchos" que se van a dar en favor de la unidad. Y hasta el ex líder peneuvista Xabier Arzalluz saludó la nueva situación. Explicó que la renuncia de Egibar responde al pacto entre ambos sectores. "Se ha logrado un acuerdo y eso me basta", dijo a Europa Press.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de septiembre de 2007