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Reportaje:Fórmula 1 | Gran Premio de Italia

"Sólo pido igualdad de trato"

Alonso afirma que situarse a tres puntos de Hamilton cambia pocolas cosas y pide a su equipo que el título se resuelva en la pistaHamilton: "Fernando cerró muy bien todos los huecos cuando tuve la ocasión de pasarle"

Su sonrisa no engañaba. Cuando la carrera acabó, Fernando Alonso volvió a subirse al coche y repitió viejos gestos muy habituales en él. Estaba especialmente contento. Llegó a Monza con la idea de ganar la carrera y de restar puntos a Lewis Hamilton, su compañero de equipo y líder del Mundial, y logró las dos cosas. Aunque había competido en Monza cinco veces anteriormente, nunca había conseguido pasar del segundo puesto (2005). El resto de sus actuaciones habían sido realmente decepcionantes: 13º con Minardi (2001), octavo con Renault (2003) y dos abandonos (2004 y 2006). Así que su primera victoria en Monza, la casa de Ferrari, le llegó justamente el año en que más dificultades afrontaba y en el que más lo necesitaba.

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Las vivencias por las que pasó Alonso durante la semana en el seno de McLaren fueron muy duras a nivel psicológico. Una carta de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) le obligaba a remitir toda la información que tenía sobre el caso del espionaje de McLaren a Ferrari. Y él lo hizo. Algunos le acusaron incluso de delator. Pero lo negó una y otra vez argumentando que su actitud respondía a una línea de rectitud moral consigo mismo y a la necesidad de evitar posibles sanciones por parte de la FIA, que podían llegar hasta la retirada de la licencia. Vivió unos días fatales, con presiones del equipo, con discusiones internas, con malas caras a su alrededor, con miradas inculpatorias. Pero se protegió con la idea irrenunciable de que había hecho lo que debía. "Yo me limité a mandar la documentación. La valoración no me correspondía a mí", dijo en un gesto que en otros ambientes se calificó de egoísta y también como una dura respuesta al maltrato que sentía en el equipo.

En medio de este ambiente, Alonso debía salir a la pista a luchar para conseguir la pole y la victoria. Y en algún momento incluso tuvo dudas de que el equipo no tuviera un trato de favor hacia Hamilton como ya lo había tenido en alguna ocasión. Pero eso no ocurrió. "Lo único que pido es que se mantenga la igualdad de trato en el equipo, tal y como siempre han prometido Ron Dennis [el patrón] y los directivos", resaltó ayer Alonso en su conferencia de prensa; "que nos den las mismas oportunidades a Hamilton y a mí. Quedan cuatro carreras y espero que sea así y que podamos decidir quién es el mejor en la pista".

Con su victoria, Alonso restó ayer otros dos puntos a Hamilton. Está a tres del líder, una diferencia que le permite depender de sí mismo: si logra ganar las próximas cuatro carreras o, al menos, acabar por delante de su compañero de equipo, será el campeón. "Ganar fue la guinda de todo el fin de semana. Nunca lo había logrado aquí y cada vez se estrecha más el círculo de trazados en los que no he ganado [Bélgica, Brasil, Turquía, Estados Unidos y Japón]. Pero, aunque he reducido dos puntos la distancia con Hamilton, las cosas no han cambiado mucho. Un abandono o cualquier problema, un safety car o la lluvia, pueden cambiarlo todo por completo. Pero, si ambos vamos acabando las carreras con normalidad, todo seguirá más o menos igual y la diferencia puede disminuir o aumentar".

Sin embargo, cuando ayer Alonso vio por el retrovisor que Felipe Massa estaba adelantando a Hamilton en la primera curva, pensó: "¡Fantástico!". Y luego, cuando recuperó la imagen de su compañero, su alegría se esfumó. Lo mismo le ocurrió tras el segundo repostaje, cuando fue Kimi Raikkonen quien superó al británico. "Lo vi por las pantallas de la pista, pero unas vueltas más tarde comprobé que Hamilton ya era segundo de nuevo y que le había adelantado". Alonso, en cualquier caso, se siente optimista con vistas al desenlace del campeonato: "Estaba a 14 puntos en Magny Cours y ahora me he situado a tres. Debo seguir manteniendo esta tendencia y esta buena racha porque mi único objetivo es ganar el Mundial". Hamilton respondió: "Tuve dos oportunidades de pasar a Fernando, en la salida y después del coche de seguridad, pero en una me lo impidió Massa y en la otra Alonso cerró muy bien todos los huecos".

Lewis Hamilton baña con champaña a Fernando Alonso en el podio.
Lewis Hamilton baña con champaña a Fernando Alonso en el podio.REUTERS

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