El carguero que chocó con un petrolero en el Peñón se partirá en dos

El buque aún contiene 500 toneladas de combustible y 27.000 de chatarra

El carguero panameño New Flame, que chocó con el petrolero Torm Gertrud el 12 de agosto y permanece encallado a media milla de la costa de Gibraltar, se partirá en dos, según confirmaron el Gobierno de la Roca y los expertos de la empresa Wijsmuller, encargados de la extracción del combustible del buque para reflotarlo. Este plan fue suspendido, por lo que el barco está a punto de quebrarse con 500 toneladas de gasóleo y 27.000 de chatarra que transportaba. El Ejecutivo gibraltareño insiste en que no hay riesgo de contaminación.

El ministro para Asuntos Portuarios de Gibraltar, Joe Holliday, afirmó ayer que "es cuestión de horas o días que el barco se rompa por la mitad por efecto de la marea y de las olas". Los equipos que realizaban los trabajos de reflotamiento tuvieron que abandonar su actividad el pasado lunes al comprobar que se ha abierto una "importante grieta en el casco del barco".

Un grupo de buzos inspeccionó ayer el buque. "Aunque el barco se vaya a partir en dos, no existe riesgo alguno de vertido, ya que la parte de la popa, donde se encuentran los tanques que contienen el combustible permanecerá a flote", aseguró Holliday.

El remolcador noruego Fotiy Krylov, especializado en este tipo de rescates y traído especialmente a la zona, intentó en varias ocasiones, a través de un cable de acero, hacerse con la parte del barco que aún queda a flote. Pero ante la imposibilidad de poder separar las dos mitades, los expertos de la empresa holandesa Wijsmuller optaron por esperar a que la rotura del barco tense el cable y permita mantener a flote la zona en la que se encuentra el fuel y parte de la carga de chatarra.

"La nueva operación de salvamento se iniciará en el momento en el que se produzca la rotura del barco", manifestó Joe Holliday, quien confirmó que, "cuando esto ocurra, parte de la chatarra quedará en el interior del buque y parte se irá al fondo del mar".

La intención de los equipos de Salvamento Marítimo es "mantener a flote la mitad del barco que será remolcada a puerto, donde, de nuevo y con todas las garantías, se iniciarán los trabajos de extracción del combustible, además de la parte de la carga que aún permanezca en ese fragmento del buque".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Según el Gobierno de Gibraltar, "todos los recursos disponibles en la actualidad para evitar que se produzca un vertido contaminante serán suficientes". A pesar de ello, ayer se informó sobre la situación generada a los responsables de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, que mantienen en la zona las embarcaciones Don Inda, Salvamar Alkaid y Salvamar Algeciras. Fuentes de Salvamento Marítimo Español confirmaron además que la embarcación, Salvamar El Puntal y el helicóptero Helimer Andalucía, se mantienen en alerta.

Los ecologistas de Verdemar exigieron ayer información sobre el cargamento de chatarra que transporta el carguero.

El otro buque implicado en la colisión del día 12, el petrolero danés Torm Gertrud, cuenta desde ayer con la autorización de la Capitanía Marítima del Puerto de Algeciras para descargar en la refinería Gibraltar de Cepsa, en San Roque (Cádiz), las 37.000 toneladas de gasolina que contiene en su interior. La carga será trasvasada a un buque idéntico al siniestrado, el Torm Camilla, de la misma naviera danesa. Este petrolero fue construido en el año 2003 y también está equipado con doble casco.

El Torm Gertrud permanece fondeado y con toda su tripulación a bordo en aguas de la bahía de Algeciras con sus equipos en total funcionamiento. El choque causó daños en la zona de proa y afectó a dos tanques de agua de lastre, (el pique de proa y el número 1, próximo a estribor), según comprobó la Capitanía Marítima de Algeciras.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS