Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Schuster, ante la hora de la verdad

El técnico del Madrid, que no creía "tan lenta" la construcción del equipo, se juega la Supercopa en su debut en el Bernabéu

Se acabaron las pruebas, los ensayos y los experimentos para buscar planes alternativos. Se acabó la pretemporada. Pero, aunque cree que el Madrid puede ganarle hoy al Sevilla la Supercopa española a pesar de la derrota por 1-0 en el partido de ida, Bernd Schuster no consigue disipar todas las dudas que le acompañan desde el 21 de julio, día en que cogió las riendas madridistas. Sabe que se juega el primer título del curso precisamente en su debut oficial en el banquillo del estadio Bernabéu. Sabe que se ha acabado la muletilla de "los resultados, ahora, no son tan importantes". Sabe que no tiene margen de error, y menos en casa. Y matiza que no tiene miedo, que cree en la remontada, pero que la plantilla "es la que es" y que no pensaba que el proceso de reconstrucción del equipo fuera "tan lento".

En cualquier caso, pese a que sigue colgado el cartel de "en obras", el técnico alemán no se muestra demasiado preocupado. Por lo menos, en público. "Algunos problemas tendremos, seguro, porque no hemos alcanzado el nivel máximo. Pero no es una cosa que me inquiete demasiado porque la calidad del plantel es indiscutible", reflexionó ayer en su primera conferencia de prensa en la ciudad deportiva de Valdebebas. "En la pretemporada hemos sufrido una sequía goleadora, pero no es asunto de forma, sino de preparación. Mañana [hoy] se acabará", advirtió.

Schuster confesó que para decidir el once titular había pensado específicamente en el rival. "Hay que superar la eliminatoria, marcar y no recibir ningún gol", comentó sin esconder cierto malestar por no disponer aún de todos los refuerzos precisos.

"No necesito jugar contra el Sevilla y contra el Atlético [en la primera jornada de la Liga] para saber si hacen falta más jugadores. Eso lo sabíamos ayer, lo sabemos hoy y lo sabremos más adelante. No voy a descubrir nada. Estamos con la plantilla que estamos y con ella hay que jugar", espetó Schuster, que sigue esperando la llegada de Robben para la banda izquierda.

Ya puesto, Schuster rehuyó la filosofía calderoniana del "juego bonito-espectáculo-excelencia". Se olvidó de que Ramón Calderón, el presidente del club, le exigió la excelencia el día de su presentación como entrenador blanco. "Eso del juego bonito viene más de vosotros . Yo tengo un estilo que sí parece que tiene que ver algo con el fútbol, pero nunca hablé de espectáculo ni de excelencia", se defendió el germano, que quiso aclarar en qué consiste su patrón: "Quiero que mi equipo tenga un estilo propio y una personalidad propia suficientes para ganar un partido. Pensaba, eso sí, que lo conseguiría todo más rápidamenteo. Pero ante el Sevilla no habrá problemas".

El técnico cree que el hecho de jugar un partido oficial aumentará la concentración en su grupo y que el arranque de la temporada ayudará a "avanzar más deprisa". De momento, tiene dos cosas claras: los descartes y las concentraciones. Éstas no las considera necesarias en los partidos del Bernabéu. Respecto a aquéllos, aparte de Emerson y Cicinho -ambos están negociando su salida del club y el primero hizo ayer un llamamiento en ese sentido en La Gazzeta dello Sport: "Milan, llévame; aquí estoy mal"-, ha decidido prescindir también de Rubén, De la Red y los canteranos Balboa, Bueno, Granero y Adrián.

Hoy podría Schuster ganar su primer título como entrenador del Madrid delante de su afición. Dice no tener miedo y no haber pensado mucho en ello. Pero en la charla con sus jugadores sí hizo hincapié en que el Madrid será hoy "el equipo de casa". Para él, eso significa tomar la iniciativa y jugar con personalidad.

Real Madrid: Casillas; S. Ramos, Pepe, Cannavaro, M. Torres; Diarra, Sneijder o Guti; Robinho, Drenthe; Raúl y Van Nistelrooy.

Sevilla: Palop; Alves o Hinkel, Boulahrouz, Escudé, Dragutinovic; Navas, Poulsen, Keita, Duda; Kanouté y Luis Fabiano.

Hora: 22.00 (Telecinco)

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de agosto de 2007