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El Depor gana un festival de ocasiones

Schuster reserva a los titulares para la Supercopa y el Madrid pierde el Teresa Herrera pese al magnífico gol de Baptista

La final del torneo Teresa Herrera fue un correcalles muy divertido. Y en ese correcalles el Depor se adornó más que el Real Madrid. Bernd Schuster tenía la cabeza en el partido de ida de la Supercopa contra el Sevilla, el próximo sábado en el Sánchez Pizjuán. Así, que en el once que sacó al campo, sólo Sergio Ramos defenderá la titularidad a lo largo de la temporada. El resto parece condenado a chupar banquillo o a ganarse los garbanzos en otro equipo de menos fuste, quizá con la excepción de Baptista, que consiguió un excelente gol desde 35 metros y luego tuvo la mala pata de que, tan sólo dos minutos después, una falta botada por Verdú le golpease antes de entrar en su propia portería y subiera el dos a uno al marcador. Lotina no se la jugó con los futbolistas que comenzarán la Liga, pero en el Depor la diferencia entre titulares y suplentes es de escasos milímetros.

DEPORTIVO 2 - REAL MADRID 1

Deportivo: Munúa; Rodri, Coloccini, Lopo, Manuel Pablo (Filipe, m. 73); Pablo Álvarez, Juan Rodríguez (Sergio, m. 72), Verdú, Guardado (De Guzmán, m. 62); Riki y Taborda.

Real Madrid: Dudek; Salgado, Sergio Ramos (Pepe, m. 45), Agus, Marcelo; Cicinho (Bueno, m. 76), Gago (Saviola, m. 59), De la Red, Adrián (Balboa, m. 59); Baptista y Soldado.

Goles: 1-0. M. 39. Riki aprovecha un despiste de la zaga para fusilar a Dudek.

1-1. M. 47. Baptista marca desde unos 45 metros.

2-1. M. 49. Verdú lanza una falta que golpea en Baptista y se cuela.

Árbitro: Rodríguez Santiago. Amonestó a Riki.

Unos 17.000 aficionados en Riazor. El Deportivo conquista el Teresa Herrera.

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El Deportivo conquista el Teresa Herrera por octava vez consecutiva

Riazor, al fin, se divirtió. Se dio un atracón de ocasiones en un partido con espacios para que las figuras pudiesen lucirse. En el primer tiempo, su equipo coqueteó con el gol en diez oportunidades, casi tantas como las que disfrutó en toda la temporada pasada. Y de todas las maneras. Con centros del mexicano Guardado, el nuevo ídolo, desde una banda; de Pablo Álvarez desde la otra, con disparos desde la frontal. El primer gol llegó en una pifia de la zaga blanca en la que campaban el canterano Agus y Sergio Ramos. Riki aprovechó el regalo para fusilar a Dudek en el minuto 39. Dos después, este delantero que andaba deprimido, disparó al palo.

El teórico Madrid B dio mejores sensaciones que el A si se pesan las ganas. En el primer tiempo malgastó media docena de oportunidades, aunque siempre remataron jugadores sin perfil goleador como Adrián, Cincinho o De la Red. Ya en la segunda parte, Baptista, el mejor, reclamó un puesto con un golazo. Pero el trofeo ya se lo había quedado el Depor por octava vez consecutiva. Lógico, el Madrid no gana en Riazor al Depor desde hace 13 años.

Sergio Ramos, de espaldas, lucha con Iván Sánchez ante la mirada de De la Red.
Sergio Ramos, de espaldas, lucha con Iván Sánchez ante la mirada de De la Red.REUTERS

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