Un año de averías, huelgas y atascos

El PSOE se quedará solo en el Congreso en la defensa de la ministra de Fomento

Álvarez comparecerá para dar explicaciones sobre el caos en las infraestructuras catalanas

A la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, se le presenta la nada fácil tarea de intentar convencer a la mayoría del Congreso de que no es la responsable del caos ferroviario que desde hace meses sufre Cataluña. Sólo su partido, el PSOE, defenderá la gestión de la ministra durante su comparecencia en la Comisión de Fomento del próximo martes. Álvarez corre el riesgo de quedar en minoría parlamentaria por tercera vez consecutiva en esta legislatura, ya que el resto de los grupos va a reprobar su gestión. El Partido Popular y los tres partidos catalanes (CiU, ERC e ICV) reclamarán su dimisión.

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Tercera minoría parlamentaria

La ministra de Fomento ha decidido acudir al Congreso, en plenas vacaciones parlamentarias, para dar explicaciones sobre el colapso que registran algunos servicios en Cataluña, sobre todo el de Cercanías de Renfe. Será el segundo agosto consecutivo. En 2006 compareció por el bloqueo de las pistas del aeropuerto de El Prat por parte de los trabajadores de tierra de Iberia. Ya entonces, los partidos políticos, a excepción del PSOE, le reprocharon su gestión.

Todo hace prever que el martes se repetirá la misma escena. Aunque ayer el portavoz parlamentario socialista, Diego López Garrido, pidió al PP y CiU que escuchen "primero a la ministra" para después realizar un "debate razonado", la oposición parece no estar por la labor. Y menos estos dos grupos, a los que se achaca gran parte del colapso de las infraestructuras por la "escasa" inversión que realizaron en Cataluña durante sus respectivos gobiernos. Ayer, en lo que pareció un adelanto de su defensa, la ministra de Fomento anunció que su intervención en la Cámara no se limitará a las incidencias en Cercanías, sino que repasará el estado de todas las infraestructuras en la comunidad y las inversiones que realiza su ministerio. Por tanto, no piensa aceptar -como ya hizo en su reciente visita a Barcelona- ni la más mínima crítica respecto a El Prat.

Las declaraciones, ayer, de los distintos portavoces parlamentarios no dejaron lugar a dudas sobre la posición que mantendrán el martes. El secretario general del PP, Ángel Acebes, exigió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que destituya a Álvarez como primer paso para solventar las deficiencias en los servicios públicos de Cataluña porque, aseguró, "ha agotado la paciencia a los ciudadanos".

El portavoz de CiU en la comisión, Jordi Jané, se mostró pesimista sobre una hipotética dimisión de la ministra aunque carezca de los apoyos parlamentarios necesarios. "Nosotros vamos a preguntar de qué respaldos dispone. El nuestro, al menos, no lo tendrá", manifestó. El republicano Joan Tardà declaró que su cese es indispensable para que Esquerra "se crea de verdad la autocrítica de Zapatero y su disposición a corregir su política respecto a Cataluña". Tardà opina: "La situación en Renfe ha empeorado desde la comparecencia en marzo de la ministra, y la única solución es su dimisión por incompetencia política".

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Más cauto se manifestó Joan Herrera, portavoz del grupo Izquierda Verde, quien adelantó que si Álvarez acude a la Cámara baja con "su habitual actitud arrogante, chulesca y prepotente, no tendremos más remedio que exigir su dimisión". Herrera no alberga esperanzas de que la ministra entone un mea culpa.

El Partido Nacionalista Vasco y el Bloque Nacionalista Galego acudirán a la cita con una posición crítica, aunque sus portavoces, José Ramón Beloki y Francisco Rodríguez, precisaron que primero piensan atender las alegaciones de Álvarez. Rodríguez aprovechará para pedir el traspaso a las comunidades autónomas del servicio de Cercanías y Beloki para criticar el déficit de infraestructuras en el conjunto de España.

Críticas de Saura

Aunque los socialistas salgan públicamente en defensa de la ministra de Fomento, lo cierto es que hasta el Gobierno catalán tiene serias dudas sobre la efectividad de la gestión de Álvarez. Ayer, el consejero Joan Saura, aprovechando que se encuentra de presidente accidental, no dudó en reprocharle su visita del martes a Barcelona y afearle la falta de información a los ciudadanos. "La ministra ha venido poco a Cataluña estos meses. Debería haber venido más y dar explicaciones y presionar a Adif y Renfe para que esto funcionara. No irse corriendo", criticó.

El caos en Renfe sirvió ayer a los partidos catalanes para realizar su particular balance sobre el primer aniversario de la aplicación del nuevo Estatuto. Mientras que los socialistas, Iniciativa y hasta la propia CiU admitieron que la carta autonómica será la herramienta que dará a la Generalitat la posibilidad de solventar estos problemas, pues fija un mínimo de inversión del Estado en Cataluña, el resto de grupos parlamentarios mantuvieron una tesis contraria. Esquerra, el PP y Ciutadans, con diferentes matices, aseguraron que Cataluña está peor ahora que antes de la aprobación del Estatuto y que el texto no es un instrumento idóneo para la solución de los problemas.

Saura durante la conferencia de prensa de ayer.
Saura durante la conferencia de prensa de ayer.CARLES RIBAS

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