Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:EN POCAS PALABRAS

"Que se compren su propio carro"

Peret estrena disco y reivindica su autoría de la rumba catalana

Se llama Pedro Pubill Calaf y nació en Mataró (Barcelona) hace 72 años. En su cabeza ya no quedan cabellos y una barba blanca rodea ahora una sonrisa que destila experiencia, pero cuando toma la guitarra y su mano derecha comienza a describir increíbles malabarismos vuelve a ser Peret, el rey incontestable de la rumba catalana. En realidad, nunca ha dejado de serlo, y para demostrarlo llega ahora con un nuevo disco, Que levante el dedo, y un espectáculo antológico de sus 50 años de éxitos que presentará esta noche en el Auditorio barcelonés inaugurando el Mas i Mas Festival.

Pregunta. ¿No está un poco cansado de que le pregunten quién inventó la rumba catalana?

Respuesta. Es como si te preguntan quién gobernaba en España hace 50 años.

P. Resulta como mínimo curioso que en 2007 estemos todavía hablando de esas cosas...

R. Esto pasa cuando corre una noticia falsa. Una vez Hacienda me reclamó mil galas en un verano porque lo habían leído en una revista. Con la rumba sucede igual, alguien dice algo en una revista y todo el mundo cree que es la verdad, pero dime el título de una rumba catalana, cualquiera. ¿Qué pone detrás? Pedro Pubill. Ya está. ¿A que cosas como Extraños en la noche o La chica de Ipanema no te suenan como rumbas catalanas?

P. La alusión a Antonio González El Pescaílla es clara...

R. Se invoca su nombre pero las canciones que se cantan son las mías. Si cogemos la historia de la rumba catalana veremos que no hay nada de Gràcia

[barrio barcelonés en el que vivía El Pescaílla]. Una rumba catalana sin palmeros y sin ventilador no es rumba catalana, y que me enseñen si El Pesca hizo alguna vez el ventilador. Su hermano un poco, pero él nunca. Lo que inventó fue cantar en un falso inglés y tocaba muy bien la guitarra, pero flamenco.

P. ¿Cómo nace el ventilador?

R. Es una forma de tocar la guitarra añadiéndole percusión. Yo fui el primero y años después Gato Pérez le puso el nombre.

P. También se han invocado otros nombres en el nacimiento de la rumba como L'Onclo Orelles o El Toqui.

R. Interesa que la rumba la haya inventado un muerto porque a un muerto no le pueden llamar para hacer galas. Yo no presumo de ser buen cantante o buen guitarrista pero puedo presumir de saber de lo que hablo. Ahora estoy escribiendo un libro en que lo dejaré todo claro.

P. Ha estado mucho tiempo sin actuar. ¿Era necesario que Peret regresara para poner las cosas en su sitio?

R. No sé si era necesario, pero mientras he estado apartado se han dicho muchas mentiras y engañar al público no es bueno. Si quieren hacerlo que lo hagan, pero que se compren un carro y no se suban al mío.

P. ¿En qué ha cambiado la rumba?

R. Al principio era sólo una guitarra, dos palmeros y dos coros, pero tampoco quiero decir que eso sea lo puro. Es imposible hacer algo puro. Los Estopa hacen rumba pero su ritmo es de rock.

P. Durante mucho tiempo se relacionó la rumba catalana con la televisión franquista y eso la alejó de los ambientes progresistas.

R. Se quería borrar todo lo que sonara a franquista, incluso la rumba, pero aquí estamos y con una salud mejor que nunca. La música no es política, aunque haya gente que utiliza la política para ganar dinero con la música y algunos políticos se valen de la música para imponer sus ideales. La música es color, sentimiento, ritmo, alegría, ganas de bailar...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de julio de 2007