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Un edificio rehabilitado acoge una librería emblemática en Santiago

El inmueble cuenta con seis plantas y más de 40.000 ejemplares

La librería Couceiro, una de las más antiguas y emblemáticas de la ciudad, vuelve a sus orígenes y se traslada al corazón del casco histórico de Santiago. Concebida además como espacio cultural, acogerá actos literarios en un edificio rehabilitado por el arquitecto Iago Seara. Está especializada en libro gallego y publicaciones antiguas, y pretende que su apertura el próximo lunes revitalice culturalmente esta zona de Compostela.

Dejó su trabajo como gerente de una empresa de electrodomésticos "donde ganaba muchísimo dinero" y trató de buscar algo que le llenase de verdad. "Porque la felicidad hay que buscarla primero en el trabajo, y después, donde seas capaz", opina un sonriente Xesús Couceiro, frente al privilegiado edificio, situado en pleno casco histórico de Santiago. Tras casi cuatro décadas como librero, puede decirse que está muy cerca de conseguir su meta. El nuevo local de la librería Couceiro, que dirigirán dos de sus hijos, María y Pablo, abrirá sus puertas al público el próximo lunes.

El espacio era hace unos meses un edificio en ruinas y ha sido rehabilitado por el arquitecto Iago Seara. Consta de seis plantas: el primer piso está dedicado a libros en gallego, la especialidad de la librería junto con el libro antiguo, que ocupará la segunda planta. En ella se celebrarán actividades culturales de distintos tipos. El taller de encuadernación artesanal se encuentra en el tercer piso, aunque María Couceiro recuerda que será sólo "para uso propio".

Junto con los utensilios artesanales convivirán los libros de oferta y los restos de ediciones. El sótano estará destinado al libro infantil y la planta baja a libros en castellano y guías. En total, el edificio alberga más de 40.000 ejemplares.

Especializada en gallego

Couceiro aún recuerda la persecución del libro gallego hace apenas 30 años. "Venía la policía una o dos veces por semana a visitarte", comenta. "Y el libro gallego está peor ahora que en aquella época", apunta. A pesar de que actualmente se publican 2.000 títulos al año frente a los 100 de entonces, "los almacenes están llenos de libros que no se venden". Ante el cierre de varias librerías del casco histórico en los últimos años, Couceiro comenta que ahora no se lee mucho porque "hoy la vida lleva una velocidad completamente diferente" y las ofertas culturales ya no se reducen al "libro y el cine".

El interior ha tratado de conservar la estructura inicial del inmueble. A simple vista se pueden observar las vigas apoyadas en los muros y las canalizaciones de agua que datan del siglo XVI y XVII, que también permanecen. "Incluso conservamos la lareira que había", explica María en la tercera planta, que ejercerá de espacio para la lectura. La misma plaza acoge, justo enfrente, otra remodelación, ésta del antiguo edificio del Banco Gallego, que se convertirá en sede de la Fundación Caixanova. La hija de Couceiro que espera que, entre los dos, se le dé un empuje a la plaza, que es "lugar de paso". "Para mí", explica Xesús Couceiro, "volver al casco histórico es como aquel que sale de una aldea, pasa media vida fuera y, al final, regresa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de julio de 2007