Reportaje:

2.400 horas al año en ambulancia

Un estudiante y un celador, los voluntarios del Samur que más tiempo dedican al servicio

La imagen de ayer resultaba atípica. Los sanitarios del Samur-Protección Civil no iban corriendo. No tenían prisa por llegar a un siniestro. Todo eran sonrisas, aplausos y muchas felicitaciones. Estaban relajados. De fiesta. Celebraban su patrona, la Virgen del Perpetuo Socorro, en su sede de la Casa de Campo. Dos de los más vitoreados por sus colegas fueron los voluntarios Isaac Laloma Grande e Ignacio Arana-Ortiz, que recibieron diplomas y medallas por haber superado las 5.000 horas de servicio, por ser los que más horas trabajaron en 2006 y por estar de guardia con el hospital de campaña.

"Ha habido días muy duros. Un día fuimos a un aviso por una niña de dos meses que falleció por muerte súbita. Lo pasé muy mal. Me tuve que salir de la guardería. Se me saltaban las lágrimas". Así recuerda Isaac Laloma uno de los peores momentos que ha pasado en los tres años que lleva como voluntario de Protección Civil. Ayer subió tres veces al escenario. Primero recibió la medalla de bronce del cuerpo por haber superado las 5.000 horas de servicio. Después se le premió como voluntario que más ha trabajado en 2006: 2.472 horas. También fue galardonado por estar más tiempo de guardia con el Víctor: el hospital de campaña.

"Me metí en esta historia hace tres años por unos amigos. Me gustaba el voluntariado y la forma en que se trabaja. Ahora no lo dejaría", añade Isaac, que vive en Alcorcón, tiene 31 años y trabaja como celador en la clínica Moncloa.

Junto a Isaac, estuvo también Ignacio Arana-Ortiz, vecino de Chamberí de 26 años, que estudia quinto curso de Ciencias Empresariales. Ya son cuatro años las que lleva de voluntario. Sólo en 2006 hizo 2.214 horas con Protección Civil. "Pierdes muchas horas de sueño, pero te recompensa cuando sacas adelante a una persona que estaba enferma o que lo estaba pasando muy mal. Tenemos un compañerismo y una amistad que te anima a ir a trabajar", explicaba Ignacio.

En este tiempo ya ha salido ileso de un vuelco con una furgoneta del Samur en Legazpi: "Tuve suerte y sólo me hice un esguince cervical leve".

El hospital Clínico también copó dos galardones. Lo recibieron el responsable de la unidad coronaria, Antonio Fernández Ortiz, y la jefa de la unidad de cardiología intervencionista, Rosana Hernández Antolín, por el trabajo conjunto con el Samur para salvar a pacientes con infarto de miocardio. Otros premiados fueron el Metro, la base aérea militar de Cuatro Vientos, la productora Videomedia (Hospital Central) y el Servicio Municipal de Limpieza Urgente (Selur).

Los voluntarios Ignacio Arana-Ortiz (a la izquierda) e Isaac Laloma, tras recibir las medallas y los diplomas.
Los voluntarios Ignacio Arana-Ortiz (a la izquierda) e Isaac Laloma, tras recibir las medallas y los diplomas.M. ESCALERA

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 04 de julio de 2007.

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