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La dirección de Ciutadans sale del congreso con una oposición del 40%

Albert Rivera logró ayer revalidar su liderazgo en Ciutadans y evitar la presencia en la ejecutiva del partido de delegados críticos con su gestión, tras un tormentoso y caótico congreso. Rivera, que estará acompañado en la ejecutiva por todos los integrantes de su candidatura, ganó por 224 votos, un 54,5% de los votos totales, mientras que su rival Luis Bouza-Brey logró 168 sufragios, el 40%. Hubo 23 votos en blanco.

Pese a la robusta contestación, el resultado fue sorprendente, considerando que el día antes la Asamblea había reprobado la gestión económica y política de Rivera.

Ayer por la mañana, Albert Rivera, que consiguió inesperadamente tres diputados en las últimas elecciones autonómicas catalanas, no parecía tener en absoluto asegurada su reelección al frente del partido.

Además del mencionado voto de castigo del pasado sábado a su gestión, por la mañana el ya reelegido presidente recibió otro varapalo. La asamblea del partido aprobó -por 223 sufragios a favor y 195 en contra- que los 20 miembros del Comité Ejecutivo de Ciutadans se eligieran mediante listas abiertas, una fórmula contraria a la que defendía la actual dirección. Esta votación hacía presagiar que, en caso de ganar, Rivera debería cohabitar en la ejecutiva con los críticos a su gestión y estilo, que juzgan excesivamente presidencialista. Rivera logró evitarlo en el último momento.

"Este partido sale reforzado. Esperemos que desde ahora se cierren los debates internos sobre estatutos e ideario del partido", dijo Rivera tras conocerse los resultados. En esa invitación, el presidente incluyó a Bouza-Brey, que encabezaba la candidatura que parecía tener más posibilidades de arrebatarle el control del partido. "Es un hombre de una gran validez política. Ahora toca tirar del carro y contar con todos". Rivera señaló como prioridad "preparar la expansión del partido a nivel nacional y entablar contactos con los compañeros de ¡Basta Ya!".

El congreso ha debatido los estatutos que rigen el partido y hasta su ideario más básico. El sábado triunfó una moción del profesor de Derecho Constitucional y promotor del partido, Francesc de Carreras, por la que Ciutadans se sitúa oficialmente en el "centro-izquierda no nacionalista", algo que no gustó a los liberales, partidarios de no definir el partido en el eje izquierda-derecha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de julio de 2007