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Aterrizaje suave

Tras un periodo de aumentos significativos de los precios de la vivienda en diversos países, había incertidumbre sobre las características y el impacto que podría tener un ajuste de estos precios. Sin embargo, revisando la experiencia reciente en un conjunto de países se puede afirmar que los ajustes en precios están siendo graduales y que su impacto en las economías está siendo limitado.

Un ajuste gradual de los precios de la vivienda ha sido, en efecto, la tónica en países como Australia, Estados Unidos, Irlanda, Países Bajos y Reino Unido. Frente a los desplomes que se produjeron en épocas pasadas, actualmente la moderación de los precios se produce en periodos largos de tiempo y con intensidad moderada, esto es, de forma que se produce un aterrizaje suave. Ello es la consecuencia de que, sin duda, los soportes que tiene la vivienda son sólidos, como muestra el hecho de que son los países con mayor aumento de renta per cápita, o de población los que experimentaron mayores aumentos de precios. También es el resultado de que no hay actualmente choques negativos adicionales sobre la economía, ni subidas agresivas de tipos de interés, que en otros periodos se combinaron para dar lugar a ajustes bruscos de los precios. Mercados más flexibles en conjunto garantizan ajustes más graduales.

Los ajustes graduales en los precios de la vivienda van acompañados de un impacto limitado sobre las economías

Ante este tipo de aterrizaje suave, los agentes económicos tienen tiempo de adaptar sus expectativas y, por tanto, se limitan los impactos sobre la economía derivados de aumentos más moderados de los precios de la vivienda. Pero además esta desaceleración de los crecimientos de los precios está teniendo lugar a la vez que aumenta la renta de las familias y su riqueza financiera, y en un contexto en el que el sector empresarial muestra un notable dinamismo. Estos factores son importantes soportes para el consumo y para la inversión en bienes de equipo. Hay que recordar además que aproximadamente la mitad de la inversión en construcción en la mayoría de países tiene lugar fuera del sector de la vivienda, en actividades que continúan creciendo a tasas razonables.

Un aterrizaje suave para los precios de la vivienda con un impacto limitado sobre la economía podría ser también, aun teniendo en cuenta las diferencias entre mercados, un buen diagnostico de lo que está ocurriendo en la economía española.

Mayte Ledo es economista jefe para Europa y Escenarios Financieros del Servicio de Estudios de BBVA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de junio de 2007.