Entrevista:ENTREVISTA

De Taeye: "Ha llegado la hora del GPS integrado en el teléfono móvil"

El director general de Tele Atlas afirma que coexistirán múltiples aparatos para navegación - "El sistema de navegación del móvil no reemplazará al del coche" - "Los gráficos tridimensionales mejoran la percepción"

Después del teléfono móvil con cámara de fotos, llegó el móvil con MP3. Ahora es el tiempo del móvil con GPS. La comercialización del Nokia N95, el primer móvil con este servicio incorporado, es la vanguardia de un negocio que se prevé multimillonario. "A la gente le gustan los mapas y los itinerarios electrónicos", asegura Alain De Taeye, cofundador y director general de la empresa belga Tele Atlas que, con la norteamericana Navteq, se reparte el mercado de los mapas electrónicos. En julio aparecerán los primeros mapas urbanos en 3D. La empresa también anuncia la disponibilidad de una base de datos europea con restricciones de tráfico para camiones, aunque las carreteras españolas no estarán incluidas hasta finales de año.

"No puedo imaginar que Galileo, el proyecto europeo de navegación, acabe paralizado; aunque sé que es difícil alinear los intereses de todos los países".
"Recientes estudios demuestran que con los sistemas de navegación por satélite la seguridad en la carretera aumenta y el número de accidentes baja".

Pregunta. ¿Es el momento de los mapas digitales en los teléfonos móviles?

Respuesta. Más tarde o más temprano vamos a ir hacia los teléfonos móviles que integran el navegador GPS. De 2004 a 2006 hemos doblado las ventas espectacularmente y el mercado inalámbrico ofrece muchas oportunidades. Ahora empezamos a ver los primeros terminales, y entre 2008 y 2009 será un mercado masivo, de centenares de millones de teléfonos móviles que incluirán mapas de navegación.

P. ¿Será el adiós al navegador del coche?

R. El sistema de navegación del móvil no reemplazará al del coche. Eso es un malentendido. Los mapas se han convertido en algo tan importante que la gente los tendrá en múltiples aparatos. Por ejemplo, los coches de gama alta ya vienen equipados de serie con sistemas de navegación incrustados. Eso no significa que la gente, además, no tenga un teléfono móvil con mapas y navegación. El mercado de consumo lo ha indicado en los últimos años: a la gente le gustan los mapas. Según Nokia, cuando un teléfono móvil lleva GPS, el 100% de los usuarios activa los mapas.

P. Las autoridades de Tráfico se plantean restringir los navegadores en el coche porque, dicen, distraen al conductor.

R. También es un gran malentendido. Las restricciones en los sistemas de navegación están relacionadas con el dispositivo mismo; en primer lugar, debe estar fijado en el vehículo; en segundo lugar, quien conduce no debe mirar la pantalla. Y los conductores no tienen por qué hacerlo, ya que estos sistemas están preparados para ser activados mediante la voz. Es más bien al contrario: recientes estudios universitarios indican que con los sistemas de navegación por satélite la seguridad aumenta y el número de accidentes baja. Teniendo la funcionalidad de manos libres en el teléfono, ¿qué es más peligroso, ser guiado por la voz o con mapas de papel que se consultan mientras se conduce?

P. ¿El GPS evita accidentes?

R. Ya hay seguridad activa con los airbag, ABS, etc., y ahora necesitamos sistemas de prevención, que se están construyendo a partir de los sistemas de navegación. Por ejemplo, cuando te dirijas hacia una curva peligrosa a 120 kilómetros por hora tu sistema te avisa para que reduzcas la velocidad. Pero tendremos que desarrollar más la tecnología de voz y el reconocimiento del habla.

P. Comienzan a incluir en los mapas sistemas gráficos tridimensionales, ¿clarifican la ruta?

R. Una vez se ha utilizado este dispositivo en un coche ya no se quiere quitar jamás. Hace la conducción más cómoda y segura, sabes dónde estás y no das vueltas y vueltas. Los gráficos tridimensionales mejoran la percepción, pero al principio comenzarán a utilizarse fuera de los vehículos. Actualmente, tenemos mapas en dos dimensiones, y podíamos hacer ciertas recreaciones de las tres dimensiones. De lo que hablamos ahora es de poder moverse en los mapas realmente en 3D, que lo que muestre la pantalla sea igual que la realidad. Ello contribuye a la seguridad, porque la gente reconoce más fácilmente objetos tridimensionales en los mapas. Por eso Google Earth es tan atractivo para la gente. Este año tendremos 50 ciudades europeas en 3D, con centenares de edificios interesantes; en dos años todos los mapas serán tridimensionales, excepto para las ciudades.

P. ¿Y los servicios basados en la localización?

R. En el mercado de los dispositivos móviles, el acceso a los mapas es gratis, se pueden realizar búsquedas e incluso calcular rutas, pero la navegación hay que pagarla. La segunda vía de ingresos de los mapas vendrá por el contenido extra (hoteles, pistas de tenis, restaurantes o incluso encontrar a un fontanero, como unas páginas amarillas). La tercera vía es la publicidad, al igual que hace Google en Internet. El 25% de la gente que tiene mapas en su móvil también lo emplea para navegar.

P. ¿Les puede perjudicar un parón del Galileo, el proyecto europeo de posicionamiento por satélite?

R. No me puedo imaginar que acabe paralizado; aunque sé que es difícil alinear los intereses de todos los países, las autoridades y los socios privados, seguirá adelante. Además, las aplicaciones que ya tenemos podrán funcionar en el nuevo sistema porque los chips para los dispositivos navegadores permiten interoperar entre el sistema GPS y el Galileo.

P. ¿Cuáles serán las nuevas aplicaciones del GPS?

R. Los teléfonos móviles con chip de navegación definirán aplicaciones fuera del entorno del automóvil: por ejemplo, comunidades en las que mis amigos pueden saber dónde estoy y seguirme; trazabilidad de objetos o una mejor gestión de las flotas. Los chips GPS continúan cayendo de precio y se pondrán en cada vez más objetos.

P. La precisión y actualización de los mapas es imprescindible para el consumidor. ¿Se tiene suficientemente en cuenta sus opiniones?

R. La calidad es lo más importante. A medida que los precios de los mapas digitales bajan, la calidad debe aumentar. En un mercado masivo, con un producto 10 veces más barato, la calidad de la información es más importante. En el mundo móvil es necesaria la mayor actualización posible, con información del tráfico y de otros elementos. Supone un mantenimiento diario que mejoramos continuamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0006, 06 de junio de 2007.