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Washington se encuentra con resistencias

Esta vez, Washington no lo tendrá tan fácil a la hora de imponer a su candidato ante los 184 países restantes. El escándalo que desató el aumento de sueldo que Paul Wolfowitz decidió a favor de su novia avivó las voces contrarias al reparto que EE UU y Europa se hacen para presidir los dos organismos financieros multilaterales. Cuando se hizo el último relevo en el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace tres años se planteó la posibilidad de acabar con una regla que se considera poco democrática y que no representa el nuevo equilibrio de fuerzas global. Europa podría renunciar a la gerencia del Fondo siempre que EE UU haga lo propio con el Banco.

Y ya hay nombres que suenan desde fuera: los ex presidente mexicano Ernesto Cedillo y brasileño Enrique Cardoso; el ministro de finanzas afgano, Ashraf Ghani; y el presidente del Banco de Israel, Stanley Fischer. Ayer el ministro de Finanzas de Brasil, Guido Mantega reclamó un proceso abierto y su voz en esta elección en el que exigen transparencia.

Consciente del agrio debate suscitado tras el descalabro fulminante de su antiguo halcón, George Bush se comprometió realizar un proceso de consultas que le permita, sobre todo, mantener las reglas de juego. Por eso se dice que poner nombres sobre la mesa es especular y que la clave estará en ver cómo Washington juega sus cartas durante los próximos días para justificar el sistema en vigor.

Las apuestas están abiertas. Pero más allá de los titulares que Wolfowitz protagonizó durante las últimas semanas, el futuro presidente deberá ser capaz de lidiar con la burocracia que domina el banco y, de la mano con los accionistas, aprovechar la crisis para redefinir su misión, y adaptar su modelo a una nueva realidad global. El Banco Mundial concede asistencia técnica y préstamos a los países para reducir la pobreza y promover así el desarrollo.

El problema es que la mayoría de los países emergentes ya cuentan con sus propias reservas y no necesitaría tanto de los fondos que le facilita el organismo financiero multilateral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de mayo de 2007