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La Generalitat alquila L'Umbracle para abrir una terraza de copas

El nuevo local abrirá el 18 de mayo y reduce el jardín a la mitad

"Un jardín arbolado". Bajo ese titular, el ex presidente del Consell, Eduardo Zaplana, inauguró en 2000 L'Umbracle. Sin embargo, la Generalitat ha decidido dar al paseo, diseñado por Calatrava, un uso más lucrativo. Por 180.000 euros anuales, cede la mitad de la superficie a la explotación de una terraza y una discoteca en la planta de abajo que abrirán el 18 de mayo. El PSPV amenaza con "ocupar" el espacio para defender su uso público.

Abrirá sus puertas a las seis de la tarde y cerrará cerca de la una de la mañana. A partir de ese momento, la fiesta desaparecerá del jardín, descenderá por el cono blanco diseñado por Santiago Calatrava, hacia la nueva discoteca situada bajo los arcos, donde ahora aparcan los autobuses de los turistas.

El arquitecto del jardín de invierno novecentista no ha puesto problemas. "Por supuesto que le hemos pedido permiso. Mientras no dañemos la estructura de los arcos, Calatrava no pone problemas", respondió ayer Nova Ingeniería. Esta empresa, que diseñó la rehabilitación del mercado de Colón, tiene previsto abrir el próximo 18 de mayo.

El Ayuntamiento de Valencia tampoco ha puesto pegas a la clausura de parte del jardín al público. "La titularidad del espacio es privada. La postura municipal es la misma que para un centro comercial", aseguró Alfonso Grau, teniente alcalde. Para Rafael Rubio, portavoz del PSPV, la clausura al público de la mitad del jardín autóctono supone un "expolio" de la Generalitat Valenciana -gestora del espacio- a los valencianos. Rubio pidió a la alcaldesa, Rita Barberá, que impida la apertura de la terraza, teniendo en cuenta que el plan parcial de la Ciudad de las Artes y las Ciencias describe la zona como un "espacio libre de uso público". El Consistorio ya ha concedido la licencia de actividad, a pesar de que Grau aseguró ayer no conocer "lo que se va a montar ahí".

Unos operarios colocaban ayer las barras de la terraza que ocupará 3.000 de los 7.000 metros cuadrados. En la parte inferior, la discoteca ocupará 800 metros. Grau comparó la ocupación de ese espacio a los quioscos de los Jardines del Turia, sin embargo, la empresa encargada de la transformación negó la similitud. "Será cerrada. Antes de las seis no sabremos que se hará", informaron.

"Si hace falta iremos con 200 niños a ocupar el jardín que, por cierto, seguimos pagando los valencianos", amenazó Rubio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007