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Crónica:

Calderón abre la página

El base de los Raptors, primer español que gana un partido en la fase final de la NBA

"Es un orgullo ser el primer baloncestista español en ganar un partido de la fase final de la NBA", declaró José Manuel Calderón; "estoy muy contento por el equipo, por la ciudad y por mí. Hemos sufrido mucho, pero lo hemos conseguido". El base de los Raptors de Toronto logró, en efecto, en la madrugada española de ayer lo que no fue capaz de lograr hace años Fernando Martín con los Trail Blazers de Portland ni en el pasado Pau Gasol con los Grizzlies de Memphis. Su cuadro, con ocho puntos suyos, derrotó por 89-83 a los Nets de Nueva Jersey e igualó a una victoria la serie.

En los playoffs hay un elemento que diferencia a los ganadores de los perdedores. A falta de 12 minutos, en un último cuarto revolucionado, los Raptors mostraron carácter, esa cualidad que ha llevado al conjunto de Sam Mitchell, ganador del premio al entrenador del año, a alzarse con el título de la División del Atlántico tras ganar 20 partidos más que en el curso precedente.

Con las estrellas apagadas, durante gran parte del duelo, fueron los secundarios los que mantuvieron a sus equipos a flote. Para los Nets, el esloveno Bostjan Nachbar anotaba triples cuando el momento lo requería. Para los Raptors, Anthony Parker, un semidesconocido cuya hermana, Candace, estrella universitaria, sí que goza de bastante más popularidad, se erigió como la figura. La situación en la que se encontró no fue tan diferente a la que vivió tantas otras veces con el Maccabi de Tel Aviv. En el ataque estuvo casi perfecto, aportando 26 puntos, mientras que en la defensa volvió a convertir a Vince Carter en un factor intrascendente. En los dos encuentros que se llevan, la estrella de los Nets sólo ha anotado 13 canastas de 43 lanzamientos.

Chris Bosh, que no había estado fino desde la media distancia, se contagió de la agresividad de sus compañeros y comenzó a atacar el aro como no lo había hecho todavía, desnudando así a los hombres altos de los Nets, que se preguntaban qué hacía jugando tan lejos del aro. Bosh sumó 11 puntos en el último cuarto y demostró que tiene que ser el motor de Toronto. Cuando se echa a su conjunto a la espalda, el texano obliga al contrario a enfocarle exclusivamente en él y dejar vía libre a gente como Parker o T. J. Ford, que totalizó 7 puntos en los diez minutos finales. Si los Nets nunca pudieron despegarse fue gracias al marcaje de Bosh a Richard Jefferson, el as del primer partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de abril de 2007