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Reportaje:

Bernardo, príncipe infiel

Beatriz de Holanda reparte con sus hermanas extramatrimoniales la herencia de su padre

La estadounidense Alicia de Bielefeld y francesa Alexia Grinda, las dos hijas extramatrimoniales del fallecido príncipe Bernardo de Holanda, padre de la actual soberana Beatriz y esposo de la anterior reina, Juliana, han recibido un adelanto de su herencia. A pesar de que su existencia sólo fue confirmada por su progenitor en una entrevista publicada a título póstumo en 2004 por el rotativo De Volkskrant, Bernardo quiso repartir su legado a partes iguales entre ellas y sus otras cuatro hijas legítimas. Estas últimas, las princesas Irene, Margarita y Cristina, además de Beatriz, han cumplido ahora parte de estos deseos remitiendo 800.000 euros a sus hermanas extranjeras.

La suma procede de la valoración de tres inmuebles propiedad del príncipe que siguen habitados y sobre los que el cuarteto regio prefería que Alicia y Alexia no reclamaran sus derechos. La prensa acaba de desvelar el acuerdo, pero no está claro todavía si ocurrirá lo mismo con el resto de la herencia, calculada en unos 200 millones..

Nacido Bernardo Leopoldo Federico de Lippe-Biesterfeld en Jena (Alemania) en 1911, adquirió su título de príncipe al casarse con la entonces princesa Juliana de Holanda en 1937. Agudo, independiente y atractivo, correspondió a la adoración de su esposa con un afecto sincero y con el empeño de convertirla en una mujer elegante y sofisticada. Si su entrada en la Casa de Orange supuso una revolución por ser alemán y estar Europa a las puertas de la II Guerra Mundial, su actuación del lado aliado en la contienda le valió el respeto de su tierra de adopción.

Sobre sus devaneos nunca se hablaba, y eso que la reina Juliana conoció a Alicia y Alexia, que rondan ahora 50 y 40 años, respectivamente. Las dos pasaron temporadas en verano con la pareja en Italia, donde la casa real holandesa tiene una villa. Y ambas guardaban un buen recuerdo de la antigua soberana.

Desde la muerte de Bernardo hace ahora tres años, Alicia y Alexia -que no acudieron al funeral aunque vieron a su padre antes de expirar- sólo han aparecido en la prensa holandesa de refilón. Tampoco la familia real ha mantenido un trato visible con ellas desde que su existencia fuera reconocida. Incluso llegó a decirse que había también un hijo varón. "Tonterías", respondió tajante el príncipe en la ya famosa entrevista. Sí tuvo una amante británica, pero fue en los años cuarenta y su esposa lo sabía. Una revelación típica del esposo y padre de sendas reinas, que quiso pasar a la posteridad como un hombre con su propia rúbrica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de marzo de 2007