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Juicio por el mayor atentado en España

Cuatro testigos identifican a Jamal Zougam en tres trenes diferentes del 11-M

Otra mujer rectificó e identificó a uno de los huidos en lugar de a uno de los supuestos autores

No se había publicado su foto en los periódicos ni en la televisión. Pero el testigo protegido A27, un español que iba a trabajar a Vicálvaro, identificó sin duda alguna al procesado Jamal Zougam como la persona que en la mañana del 11-M dejó "olvidada" una bolsa azul oscuro que luego estalló en el tren en la estación de El Pozo. Y eso no fue todo. Otros tres testigos protegidos, dos rumanas y una española, también vieron a Zougam, pero en los trenes que hicieron explosión en Santa Eugenia y en Téllez. Además, dos de los testigos oculares rectificaron ayer sus identificaciones.

Podría parecer imposible tal movilidad por parte de Zougam al ser visto en tres trenes diferentes, pero durante la instrucción el juez Juan del Olmo hizo una reconstrucción de los hechos y los reconocimientos eran compatibles.

El testigo A27 aseguró que el 13 de marzo de 2004, cuando las fotos de Zougam no habían sido todavía difundidas, llamó a la policía y un equipo se desplazó a su casa, donde le mostraron un álbum de fotos, en el que reconoció a Jamal Zougam como la persona que viajó a su lado en el tren. A27 relató que se montó en el tren en Alcalá de Henares y se bajó en Vicálvaro donde iba a trabajar. Le llamó la atención que un individuo trataba de introducir con alguna dificultad una bolsa azul de grandes dimensiones debajo del asiento. El testigo describió al individuo como moro o gitano de pelo rizado y tez oscura, con una férula de escayola en la nariz y que llevaba una chaqueta marrón no muy clara. Según explicó, ambos iban solos y el individuo le dio un empujón y por eso le miró.

A27 indicó que cerró los ojos un momento y que cuando los abrió, a la altura de San Fernando, vio que el individuo de la bolsa ya no estaba en el vagón y que se había dejado el bulto. "Días antes me había dejado la ropa en el tren y pensé que ya no era el único", precisó. "No sé si se apeó en San Fernando o en Torrejón, pero yo me di cuenta en San Fernando de que la bolsa seguía allí".

La defensa de Zougam intentó que el testigo reconociera que había visto previamente la foto de su cliente, pero A27 en tono tajante replicó que esos días sólo leyó el As.

Dos ciudadanas extranjeras, las testigos protegidas C65 y J70, aseguraron en la sala que ambas vieron a Jamal Zougam en el tren que hizo explosión en Santa Eugenia. C65 dijo estar segura al 100% de la identidad de Zougam. Ella le vio pasar por su vagón, golpearle en un hombro con la mochila que llevaba y empujar a un hombre que estaba de pie leyendo un libro. La testigo acabó llorando como consecuencia del interrogatorio realizado por el abogado de Zougam, José Luis Abascal, quien le preguntaba por la ropa que llevaba su defendido el 11 de marzo. Ella dijo que no recordaba la ropa, pero que se fijó muy bien en la cara.

J70 resultó herida por la explosión, pero afirmó que también vio a Zougam. El letrado intentó hacer ver que cuando hizo el reconocimiento la foto de Zougam ya había sido publicada en todo el mundo, pero ella dijo que en aquellas fechas no sabía leer bien el español por lo que no compró los periódicos. El abogado trató de escarbar en las contradicciones puesto que en el pasado creyó que el islamista llevaba ropa oscura y ayer dijo que creía que era clarita. La mujer dijo que no lo recordaba bien.

Si Zougam tuvo ayer un día negro, los otros dos presuntos autores materiales de la colocación de bombas que están siendo juzgados, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar, tuvieron bastante mejor suerte.

Lo reconoció en un libro

La testigo X11, que había identificado a Abdelmajid Bouchar en el tren de Téllez, rectificó en la vista y aseguró "sin ninguna duda" que la persona que vio en el tren era Jamal Zougam. La testigo atribuyó su anterior identificación errónea al nerviosismo y dijo que Zougam se bajó en Entrevías y que llevaba ropa oscura, bufanda y gorro, además de un abrigo. Afirmó que Zougam se dirigió a ella y le preguntó si la siguiente estación era Atocha.

Por su parte, la testigo B78 que resultó herida en los atentados y había identificado a Basel Ghalyoun como uno de los que colocó bombas en los trenes se desdijo ayer. La mujer, originaria de un país del Este de Europa, dijo que sus anteriores reconocimientos no habían sido buenos, pero que en un libro sobre el 11-M que compró hace un año vio la foto Daoud Ouhnane, uno de los huidos y no le quedó duda alguna de que el argelino fue el islamista que vio en los trenes. "Hace tres años que ando por las calles, miro las caras y busco a esa persona", dijo.

También declararon ayer familiares de Mohamed Afalah, uno de los huidos que presuntamente se suicidó en una acción terrorista en Irak, y de Bouchar. Todos confirmaron que las familias les habían echado de casa y el padre del primero indicó que había recibido una llamada en la que le notificaban la muerte de su hijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de marzo de 2007