Gustavo López salva al Celta
El argentino da una lección de coraje levantando a su conjunto frente a un flojo Athletic
En una competición tan larga como esta Liga, si dos equipos se asoman al descenso es por la persistencia en su mal juego. Cuando se juntan y se enfrentan entre ellos, puede suceder de todo. En esta ocasión, el Celta y el Athletic -ambos al borde del abismo- se embarcaron en un despropósito mutuo que acabó en empate pero pudo haber terminado de cualquier otra manera imaginable.
Por parte del Celta -y no es la primera vez que esto sucede- el que más se tomó en serio el choque entre tanto carácter plomizo fue Gustavo López. El argentino, a quien el fervor del público salva año tras año de una directiva indecisa para renovarle, jugó solo contra todos los de Bilbao. La ausencia inicial de Nené permitió que el extremo corriese por su banda natural, la izquierda, desde la que asegura un mínimo de media docena de buenos centros por partido. El Athletic estaba muy adelantado y pudo haber encajado varios goles si los de Vázquez se hubieran atrevido a subir a rematar los envíos de Gustavo López. Alguno sí fue aprovechado por Núñez, pero corriendo desde muy atrás, llegando sin fuelle. De otro modo no podía subir el balón, porque la ausencia de Oubiña volatilizó el centro del campo de los célticos. Y Baiano, solo con toda la defensa, no puede hacer gran cosa sin ayudas. Pero tanto va el cántaro a la fuente que, de tanto centro perdido, llegó uno por la banda derecha, de Aspas, que aprovechó Baiano para pasar con finura y de cabeza a Ángel, que sólo tuvo que quedarse en el sitio para batir la portería de Aranzubía y completar la carambola.
CELTA 1- ATHLETIC DE BILBAO 1
Celta: Pinto; Aspas, Yago, Lequi, Placente; Pablo García, Ángel; Núñez (Nené, m. 79), Canobbio, Gustavo López (Vila m. 83); y Baiano (Bamogo, m. 73). No utilizados: Esteban; Areias, Guayre, Perea.
Athletic: Aranzubia; Expósito, Sarriegi, Amorebieta, Javi González; Iraola, Murillo; Javi Martínez, Yeste, Dañobeitia (Gabilondo, m. 46); y Urzaiz (Aduriz, m. 60; Llorente, m. 88). No utilizados: Lafuente; Casas, Prieto, Beñat.
Goles: 1-0. M. 35. Ángel remata solo un pase de cabeza de Baiano a centro de Aspas. 1-1. M. 69. Aduriz remata de cabeza un saque de falta.
Árbitro: Muñiz Fernández. Amonestó con amarilla a Expósito y Murillo por el Athletic y expulsó por doble amarilla al céltico Pablo García.
Unos 20.000 espectadores en Balaídos.
En contra de lo que viene siendo habitual, el Celta no se replegó y mantuvo el control del balón frente a un Athletic rendido. Fueron cuatro movimientos de Yeste y poco más hasta ese momento, porque de los leones, a estas alturas de Liga, no queda ni el rugido. El cuadro de Mané estaba como sedado, frágil, muy accesible, falto de esos arranques de carácter que se le presumen. De hecho, el Celta dominó sin llegar a adelantar sus líneas de manera ostentosa.
Todo se vino abajo para el Celta en el minuto 62. Pablo García, otro de los que juegan por libre en el club gallego, se hizo expulsar con una agresión a Amorebieta que le costó la segunda amarilla. A los cinco minutos, Aduriz remataba limpiamente una falta colocada en su cabeza por Yeste. El trabajo colectivo de Gustavo López, exhausto, se fue por los suelos: ahora tocaba defender. Con un jugador más, los vascos se crecieron y trazaron cierto juego ofensivo encabezado por Yeste. En uno de esos pases, Javi Martínez dio un buen susto al meta Pinto. Incluso en los minutos de descuento pudo llevarse los tres puntos el cuadro de Mané con un remate de Murillo. Con dos tipos o tres en el campo como el Gustavo de ayer, en juego y en pundonor, el Celta tendría otra posición en la Liga.
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