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Reportaje:

Las 20.000 caras de Villaverde

Vecinos del distrito pasan por el fotomatón para hacer un mural con sus retratos que cuelga ya en la ampliación del metro

Ellos son el barrio y ahí están, formando la imagen del mismo. Cuando se entra en la futura estación de metro de Villaverde Alto, en la ampliación de la línea 3 todavía en obras, un mural enorme con una vista del distrito desde el aire reclama la atención. Las torres de ladrillo del desarrollismo, los árboles, las avenidas, todo aparece, pero está extrañamente pixelizado. Al acercarse se ve el porqué: hay fotos de niños y mayores, grupos de amigos y familias, vecinos de Villaverde que están mirándote para formar balcones y patios de manzana, pasando a la posteridad en forma de obra de arte.

Más de 70.000 fotos de carné de los vecinos que tomarán ahí los trenes se desparraman por una de las paredes de la parada formando un impresionante mosaico a partir de una imagen tomada desde un zepelín. La idea es de Natalia Belén Sánchez, arquitecta de 34 años que se llevó el premio del concurso convocado para la decoración de la estación (20.000 euros). "La gente está entusiasmada con el trabajo, y en la asociación de vecinos del Espinillo me preguntan cada día que cuándo lo inauguramos", cuenta Sánchez, también emocionada con el resultado, que se remató hace pocos días con la colocación de la iluminación.

La convocatoria establecía el presupuesto máximo del proyecto en 300.000 euros, aunque todavía no se conoce el coste real que tendrá el trabajo, según fuentes de Mintra, el ente público encargado de las obras.

La colección de fotos comenzó con anuncios en la prensa local y en Internet para promocionar una página web creada al efecto donde se recibieron 3.000 instantáneas, "algunas de otras provincias, como Almería", recuerda Sánchez. Pero donde más fotografías se recogieron fue en el centro comercial Los Ángeles, entre el 1 de diciembre y el 5 de enero, cuando 18.400 personas se prestaron a participar en el proyecto. Así, los vecinos posaron frente a varios fotógrafos contra fondos azules, verdes y naranjas para lograr luego los tonos deseados en la composición. El mural, que mide 15 metros de ancho por ocho de alto, está hecho así a base de pequeños retratos de 4,5 centímetros cuadrados, muchos de ellos repetidos varias veces. Son colorines humanos impresos en una lona especial cinchada y tensada sobre un bastidor. La obra se llama "Villaverde es su gente".

La fotografía aérea del término de Villaverde "se sacó desde un zepelín para conseguir una escala y un carácter humano del distrito, obteniendo un punto de vista distinto del de las fotografías de satélite", explica Sánchez. La arquitecta puso en el centro comercial unos paneles de dos metros cuadrados de prueba para atraer a los vecinos. "La gente decía '¡mira, ahí vivo yo!'. Al ver cómo iba a quedar, se apuntaban", recuerda ella. El efecto será impactante porque la vista del distrito se aprecia nada más entrar en el vestíbulo, junto a la bajada a los andenes. "Una vez montado el mural, pensamos en colocar varios telescopios como los que hay en los miradores para que la gente pudiera buscar su foto, pero al final lo descartamos porque la distancia de 35 metros no permitiría verlas con claridad", asegura la artista.

Varios trabajadores que están construyendo la estación de Villaverde Alto (41.000 habitantes, uno de los últimos barrios de Madrid donde no llegaba el metro) también aparecen en el mural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de marzo de 2007