Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Pánico en el vuelo a Casablanca

El piloto aborta el despegue por culpa de un móvil, un pasajero se encierra nervioso en el lavabo, y la Guardia Civil obliga a desalojar

os pasajeros de un avión de Iberia con destino a Casablanca que debía salir el viernes pasado hacia las 10.00 del aeropuerto de El Prat (Barcelona) vivieron durante media hora un episodio esperpéntico, que acabó en un precipitado desalojo de la nave.

Un fallo en los sistemas electrónicos de la aeronave causado supuestamente por las interferencias de un teléfono móvil y un pasajero nervioso encerrado en el lavabo levantaron las sospechas del personal del avión y desataron el miedo entre los viajeros. El temor se incrementó ante la evidencia de que se abortaba el despegue. Finalmente, y tras varias escenas de pánico, la Guardia Civil detuvo al sospechoso, que en realidad era un hombre que se había escondido en los servicios para poder fumar y tranquilizarse ante el anuncio de que el comandante había "detectado una alarma". El percance fue recogido ayer por el diario Avui.

El vuelo 2004 partió con normalidad de la terminal e inició su camino hacia la pista de despegue. Pero, de repente, el aparato frenó en seco, algo que desorientó a los pasajeros. El comandante de la aeronave se percató de que una avería había afectado a todo el equipo electrónico, por lo que era imposible proseguir la marcha.

El responsable de vuelo informó a los viajeros de que un teléfono móvil encendido había bloqueado los sistemas de navegación. El avión dio media vuelta y volvió a la terminal. La maniobra desorientó a los viajeros, que se inquietaron aún más cuando uno de los pasajeros, con evidentes muestras de nerviosismo, se levantó y rápidamente se dirigió hacia el lavabo, donde se encerró. La actitud fue vista por el personal de vuelo, y el comandante puso en alerta a los sistemas de seguridad del aeropuerto de Barcelona.

Falta de explicaciones

La falta de explicaciones por parte del personal y, sobre todo, la visión de tres coches de la Guardia Civil al lado del avión acabó por hacer saltar la alarma entre las personas que se encontraban en el interior, que se levantaron de sus asientos con la intención de bajar del aparato cuanto antes.

En medio de la confusión, la Guardia Civil desalojó rápidamente el avión, y los pasajeros salieron muy alterados y entre empujones. Cuando todos se encontraban en el exterior, los agentes arrestaron al sospechoso, que había permanecido todo el tiempo en el servicio, y se lo llevaron esposado. Poco después comprobaron que todo había sido una falsa alarma, ya que el hombre simplemente se había puesto nervioso y se había ido a fumar al lavabo.

Fuentes de Iberia explicaron ayer que el problema en el sistema electrónico se debió a una avería, si bien aún se desconoce si en realidad ésta fue ocasionada por posibles interferencias de un teléfono móvil, algo que la compañía está todavía investigando. Por su parte, la Guardia Civil comentó que actuó siguiendo las explicaciones del comandante del avión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de febrero de 2007